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Harvey Weinstein, condenado por agresión sexual y violación tras las denuncias que impulsaron el 'Me Too' 

El productor se enfrenta a un máximo de 25 años de prisión por el delito de acto sexual criminal y a cuatro años por el de violación en tercer grado. Evita la cadena perpetua al ser absuelto de los cargos de violación en primer grado.

Harvey Weinstein llegando este lunes a la sede en la que se celebraba el jucio | Reuters
Harvey Weinstein llegando este lunes a la sede en la que se celebraba el juicio | Reuters

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El jurado encargado de decidir un veredicto en el juicio contra Harvey Weinstein en Nueva York ha declarado este lunes al productor culpable de abusos sexuales. El productor ha sido absuelto de los delitos más graves de los que se le acusaba y por los que se exponía a una condena de cadena perpetua. 

El jurado halló a Weinstein culpable de un acto sexual criminal en primer grado contra la asistente de producción Mimi Haley, en 2006, y de violación en tercer grado, que no requiere uso de la fuerza, contra la aspirante a actriz Jessica Mann, en 2013, pero ha descartado la violación en primer grado de esta última y los dos cargos que incluían la violación de la actriz Annabella Sciorra hace casi 30 años.

Queda ahora que el juez James Burke fije una fecha para la sentencia, en la que Weinstein se puede enfrentar a un máximo de 25 años por el delito de acto sexual criminal y a 4 años por el de violación en tercer grado, evitando así las penas más graves, de cadena perpetua, que acarreaban los dos cargos referentes a Sciorra, de agresión sexual depredadora.

Aún después de esta condena, Weinstein todavía tiene que saldar cuentas con la Justicia. El 7 de enero, la Fiscalía de Los Ángeles presentó cuatro cargos formales contra él por otras dos agresiones sexuales cometidas en febrero de 2013. Estos casos habrían sucedido en días consecutivos y en habitaciones de hotel.

De las denuncias contra Weinstein al #MeToo

El proceso ha despertado el interés internacional por la relevancia del magnate de Hollywood y porque las denuncias contra él espolearon el movimiento feminista del #MeToo. Fue en octubre de 2017 cuando vieron la luz las investigaciones periodísticas de The New York Times y The New Yorker, en las que se detallaban los abusos sexuales cometidos por el productor de forma sistemática durante años. La respuesta de las redes sociales no se hizo esperar y miles de mujeres, entre ellas personalidades de Hollywood como Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie y Rosanna Arquette empezaron a denunciar los abusos sufridos.

Aunque el movimiento comenzó originalmente en 2006, cuya precursora fue la activista Tarana Burke, #MeToo alcanzó una nueva dimensión gracias a un tuit de la actriz Alyssa Milano publicado diez días después de conocerse el escándalo Weinstein y que pretendía reflejar lo incrustada que está la violencia sexual en la sociedad.

Derribada la primera ficha, con el rostro de Weinstein, Hollywood contempló entre la repulsa y la estupefacción la caída del resto del dominó: Kevin Spacey, Brett Ratner, Louis C.K., John Lasseter, Dustin Hoffman, Bryan Singer, James Toback, James Franco o Jeffrey Tambor, entre otros.