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La India Las Rani Mistris, el ejército de mujeres que construye retretes en la India

Una iniciativa del Gobierno suma ya a 55.000 mujeres que trabajan para aumentar la calidad sanitarias y de seguridad. 

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Las Rani Mistri, trabajando. EFE

Entre las cosas que Meena añora del glamur de Bombay, a donde fue a trabajar como limpiadora hace 40 años, están las luces en la noche y los inodoros privados, por eso sabía cuando regresó a su remota aldea que se uniría al ejército de las "Rani Mistris", las mujeres que construyen retretes en la India.

Hasta hace cuatro años, 550 millones de indios tenían que salir a los descampados o a las proximidades de las vías del tren para hacer sus necesidades, un problema, el de la defecación al aire libre, que empujó al Gobierno en 2014 a lanzar una campaña nacional para poner fin a esta lacra de graves consecuencias sanitarias y de seguridad.

En la primera línea de la batalla por un país con retretes se situaron las Rani Mistris (término colonial que en su versión masculina significa "jefe de obra"), que en estados como el norteño Jharkhand, uno de los menos desarrollados, suman ya 55.000 mujeres, decididas a cambiar el futuro tanto de ellas como de sus familias.

En Nagri, un aldea próxima a la capital de Jharkhand, Ranchi, los niños que corren descalzos entre las casas artesanales de suelo de tierra quedaban expuestos a enfermedades infecciosas y diarreas al estar en contacto con las heces acumuladas en los descampados próximos a sus viviendas, agravando el ciclo de la miseria.

Rani Mistris es un término colonial que en su versión masculina significa "jefe de obra"

Hasta que las mujeres dijeron basta, y comenzaron a salir a cavar hoyos de varios metros de profundidad para edificar las letrinas, a pesar de las voces incómodas de hombres que repetían que ahora, con las mujeres trabajando, ellos deberían hacer las labores del hogar.

Una iniciativa necesaria para el país

"Cuando comenzamos a construir los baños la gente no nos apoyó (...) Pero incluso después de eso no nos dimos por vencidas y seguimos haciendo nuestro trabajo", dice Sita Kachhap, que como Meena se unió a las Rani Mistris de Nagri.

El trabajo de las mujeres de todas las edades se enfrentó también a la tarea de convencerles de que no solamente ellas utilizarían las palas y los ladrillos, sino que además todos deberían usarlos, al creer muchos que su uso era menos higiénico que hacerlo en el campo.

"Cuando comenzamos a construir los baños la gente no nos apoyó"

Las Rani Mistris, para pelear por su derecho a adquirir los nuevos hábitos, repetían como grito de combate: si las mujeres deben cubrir sus rostros ante sus suegros, ¿por qué luego debían quedarse parcialmente desnudas para hacer sus necesidades en público?

Ellas, con ayuda de su alter ego masculino, los Raj Mistris, han levantado más de 85 millones de retretes en todo el país, reduciendo a números históricos el problema sanitario, y marcando hitos en 450.000 aldeas rurales que en los últimos dos años se han declarado "libres de defecación al aire libre".

"Hace cuatro años, el 60 por ciento de la población mundial que hacia sus necesidades en espacios abiertos estaba en India, esto ha sido reducido hoy al 20 por ciento", manifestó el primer ministro indio, Narendra Modi, esta semana en un acto a favor del saneamiento.

La labor de estas constructoras que se enfrentan a una sociedad eminentemente patriarcal ha merecido la admiración de organismos como Unicef.

Unicef aplaude la propuesta

"Las Rani Mistris de Jharkhand son verdaderamente inspiradoras", asegura la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta H. Fore, de visita oficial esta semana a la India para supervisar, entre otros aspectos, los avances en las tareas de saneamiento, que cuentan con el apoyo logístico y financiero de este organismo.

Su labor, explicó Fore, "no solo está ayudado a construir los inodoros, sino que también ha ayudado a construir el impulso social para usarlos de manera correcta y constante".

"Qué modelo más poderoso podría tener una comunidad que el de una mujer local que ve un problema y con duro trabajo logra la solución, llena de coraje y persuade a sus compañeros a usar los baños", sentenció.

"No solo está ayudado a construir los inodoros, sino que también ha ayudado a construir el impulso social para usarlos de manera correcta y constante"

Los datos de Unicef apuntan que las Rani Mistris han cambiado la vida de aproximadamente cuatro millones de personas en 11.000 aldeas rurales en la India y, según datos del Gobierno Indio, el uso de retretes en la India ha evitado unas 307.000 muertes por diarrea.

Y así, en medio de un país que lucha enérgico por tratar los problemas sanitarios, Meena ya ha comenzado a adornar con porcelana las paredes de su letrina, emocionada porque el suyo se parece cada vez más a los de sus recuerdos en la capital del cine de Bollywood.