Un informe cifra en 94 los palestinos muertos bajo custodia israelí desde el 7-O mientras los ultras jalean a carceleros acusados de violar a un preso
La organización israelí Physician for Human Rights cree que la cifra de palestinos fallecidos mientras se encontraban detenidos podría ser mayor. Muchos de los cuerpos recuperados mostraban signos de muerte violenta.

Madrid--Actualizado a
Uno de los militares que habla a cámara lleva un pasamontañas. Oculta su rostro para no perjudicar a sus hijos y se dice orgulloso de "haber sido seleccionado para esta misión en la que luchamos contra sub-humanos". En este mini documental publicado en Channel 13 a mediados de noviembre, los militares israelíes explican cómo su trabajo ha quedado en un segundo plano. La culpa, dicen, la tiene el vídeo de la cámara de seguridad del patio de la prisión de Sde Teimán, donde el hombre trabajaba y que muestra, presuntamete, como él y otros cuatro militares violan y maltratan a un preso palestino.
Según la investigación de la entonces fiscal general de las Fuerzas de Defensa de Israel, Yifat Tomer-Yerushalmi, el prisionero palestino tuvo que ser operado debido a las graves secuelas de la agresión. Pero ni de estas heridas, ni de los hallazgos de la investigación habla el documental de la cadena israelí, tal y como denuncia Al Jazeera.
Al menos 94 palestinos han muerto mientras se encontraban bajo custodia israelí
El minidocumental se centra en la traición y la mala prensa que ha supuesto el vídeo para el ejército de Israel. El propio primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, llegó a calificar el vídeo como "el mayor fracaso mediático de la historia de Israel". A principios de noviembre, la ahora ex fiscal militar Yifat Tomer-Yerushalmi, confesó ser la responsable última de la filtración. Tras ser detenida, trató de suicidarse.
Lejos del foco mediático, las atrocidades contra las personas palestinas dentro de las cárceles se siguen sucediendo. Sus nombres e historias no caben en una televisión israelí en primetime. Por eso, algunas organizaciones tratan de arrojar algo de luz sobre lo que ocurre muros adentro de las prisiones. israelíes.
El informe Deaths of palestinians in israeli custody, elaborado por la organización Physicians for Human Rights y publicado a mediados de noviembre, ha certificado la muerte de, al menos, 94 palestinos bajo custodia israelí entre el 7 de octubre de 2023 y el 31 de agosto de 2025.
Muchos de los cuerpos mostraban signos de violencia como traumatismos, hemorragias o costillas rotas
De ellos, 52 murieron bajo custodia militar, mientras que otros 46 lo hicieron bajo la salvaguarda del Servicio de Prisiones de Israel (IPS por sus siglas en inglés). Según la información recopilada por la ONG israelí a partir de informes sanitarios y testimonios de abogados, trabajadores penitenciarios y familiares de los fallecidos, un número importante de los cuerpos presentaban signos de violencia, como golpes en la cabeza, hemorragias internas o costillas rotas. La organización también ha recopilado casos de malnutrición severa o falta de atención médica.
Durante la elaboración del informe, la organización tuvo conocimiento de nuevas muertes en las prisiones de Israel, que de contrastarse, podrían elevar la cifra de fallecidios. Además, "teniendo en cuenta los cientos de palestinos de Gaza que continúan desaparecidios a día de hoy, es razonable pensar que el presente número de muertes sea mayor".
Derechos que menguan por ley
El sistema penitenciario israelí siempre ha sido poco garantista para los palestinos. Pero la situación ha empeorado considerablemente desde el inicio del genocidio. En los últimos años, Tel Aviv ha endurecido varias leyes que recortan aún más los derechos de los palestinos presos y que "favorecen la tortura", tal y como explicó a Público Carlos de las Heras, responsable para Europa y Oriente Medio de Amnistía Internacional.
Se desconoce la identidad de 21 de los 94 fallecidos en prisión
La primera es la Orden Militar 1651, que premite la detención administrativa en Cisjordania. Esta orden permite la detención de los palestinos durante largos periodos de tiempo sin que existan cargos contra ellos. Esta ley permite, además, mantener bajo secreto la razón por la que la persona ha sido arrestada. Por otro lado, la ley de Combatientes Ilegítimos, reformulada tras el 7-O, establece tres plazos prorrogables para permitir el acceso del detenido a sus derechos.
Entre ellos, ser atendido o asesorado por su abogado. Al impedir el contacto de los palestinos detendios con sus defensas, se dificulta el acceso de la misma a información básica sobre su cliente, como los cargos de los que son acusados o el lugar donde la persona está siendo retenida. Ambas normas, además, permiten arrestar y privar de libertad a los palestinos sin que exista una orden judicial y práticamente sin límite de tiempo.
Actualmente, hay 18.700 palestinos y palestinas detenidas en prisiones israelíes, según el Palestinian Central Bureau of Statistics. Los allegados de algunos de ellos no saben en qué prisión se encuentran sus seres queridos. Como resultado, de las 94 muertes en prisión contrastadas por Physicians for Human Rights entre el 7-O y el pasado mes de agosto, todavía se desconoce la identidad de 21 de ellos.
En paradero desconocido
En paralelo al endurecimiento de las condiciones en las prisiones israelíes, el sistema penitenciario israelí se ha vuelto más opaco. Tras el 7-O, la Fiscalía del Estado de Israel facilitó un correo electrónico para que abogados y familiares de los detenidos enviaran peticiones de información sobre la situación de sus allegados o solicitaran reuniones con ellos.
Tal y como denuncia el informe de Physician for Human Rights, en muchas ocasiones la única respuesta que recibían desde ese mail era que no constaba que la persona sobre la que estaban buscando información se encontrara bajo custodia de Israel. Una investigación de la ONG israelí HaMoked citada en el informe da cuenta de unas 400 respuestas de este tipo entre mayo y octubre de 2024.
La investigación realizada no encontró indicios de arresto o detención de la persona en cuestión
Uno de los casos conocidos es el de Hussam Abu Safiya, director del hospital Kamal Adwan de la Franja de Gaza. Inicialmente, en enero de 2025, la Fiscalía negó haber tenido "indicios de arresto o detención de la persona en cuestión". Tras una intensa campaña mediática, trascendió que el doctor palestino se encontraba cautivo por Israel.
Otros muchos corrieron peor suerte, como le ocurrió a Yassin Alfaquawi, de 18 años, y su padre Mounir, de 41. Su historia también está recogida en el informe de Physicians for Human Rights. Ambos fueron detenidos sin cargos frente a sus familiares el marzo de 2024. Nunca les dijeron a dónde habían sido trasladados.
Tras meses intentando localizarlos y en los que IPS negaba tener "indicios de arresto o detención" de padre e hijo, el Tribunal Supremo de Israel reveló que ambos habían fallecido mientras se encontraban bajo custodia militar. Un testigo aseguró que los había visto siendo utilizados como "escudos humanos" por las FDI.
A la evidente falta de garantías procesales para los palestinos y las habituales violaciones derecho internacional humanitario por parte de Israel, se le suma ahora el intento del Parlamento de Israel de flexibilizar las condiciones para aplicar la pena de muerte a los palestinos. Esto coloca en una posición aún más vulnerable a los palestinos que se encuentren bajo custodia israelí, quienes -como concluye el informe de Physicians for Human Rights- ya "enfrentan una posible amenza sobre su vida y su salud".


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