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El Estado Islámico sufre su mayor derrota hasta la fecha en Siria

La ciudad de Manbiy, que ha estado en poder de los yihadistas desde hace dos años, ha caído en manos de una coalición de fuerzas kurdas y árabes apoyadas por Estados Unidos. Ahora la coalición tiene el camino abierto para tomar la capital del califato, Raqqa, y otras ciudades en su poder

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Un combatiente de las Fuerzas Democráticas de Siria, en las calles de las ciudad de Manbij, reconquistada al Estado Islámico.- REUTERS/Rodi Sai

JERUSALÉN – El Estado Islámico ha perdido la ciudad de Manbiy, al este de Alepo, una localidad estratégica del norte de Siria a través de la cual los yihadistas conectaban la capital del califato, Raqqa, con la frontera turca y les servía de punto de paso para combatientes, armas y provisiones.

La pérdida de Manbiy representa un duro revés para el Estado Islámico que, sin embargo, mantiene en su poder otras localidades fronterizas con Turquía, como es el caso de Yarablus, aunque a partir de ahora será más complicado comunicar Turquía con Raqqa pues será preciso dar rodeos de decenas de kilómetros adicionales.

La caída de Manbiy ha llegado después de una guerra de 73 días que se inició el 31 de mayo y en la que han jugado un papel decisivo los sistemáticos bombardeos de la aviación de Estados Unidos, sin cuyo apoyo las Fuerzas Sirias Democráticas (FSD) difícilmente habrían logrado su objetivo.

Este sábado, muchos hombres se han afeitado la barba por primera vez desde que el EI tomó la ciudad

Las FSD están integradas por los milicianos kurdos y por otras milicias árabes moderadas aunque no muy numerosas que echaron el viernes de Manbiy a los últimos yihadistas del Estado Islámico, unos 150 hombres que huyeron hacia Yarablus.

Este sábado ha sido un día de jolgorio y celebraciones en Manbiy. Muchos hombres se han afeitado la barba por primera vez desde que el Estado Islámico tomó la ciudad hace dos años. Otros, hombres y mujeres, han aprovechado para fumar cigarrillos en la vía pública, y algunas mujeres han quemado los niqabs con los que obligatoriamente tenían que cubrirse el rostro para no ser castigadas severamente por los yihadistas.

Un líder kurdo, Salih Muslim, ha declarado que la toma de Manbiy rompe de hecho la vía de comunicación entre el califato y Europa, aunque la verdad es que no existen garantías de que esto vaya a ser así puesto que los yihadistas siguen controlando otros pasos a través de Turquía.

El 6 de agosto las FSD ocuparon casi todo Manbiy pero quedaron dos bolsas de yihadistas en el norte de la ciudad. Un acuerdo verbal entre los sitiadores y los yihadistas les permitió a estos abandonar el viernes sus últimas posiciones con destino a Yarablus a bordo de medio millar de vehículos particulares.

Liberados cientos de escudos humanos

Los yihadistas se llevaron con ellos a centenares de civiles como rehenes que les sirvieron de escudos humanos hasta llegar a Yarablus, y que este sábado han sido liberados. Además, los yihadistas el mismo viernes, al abandonar Manbiy, liberaron a centenares de prisioneros. Todos estos canjes entraban dentro del acuerdo verbal que permitió salir de Manbiy a los yihadistas.

Entre los hombres del Estado Islámico que han abandonado Manbiy se encuentran yihadistas de varias nacionalidades, incluidos turcos, chechenos y magrebíes. Se trata de yihadistas muy motivados religiosamente que con toda seguridad seguirán combatiendo en el territorio del califato.

No está claro si las FSD preferirán ahora tomar Raqqa o la ciudad
fronteriza de Yarablus

Pero la caída de Manbiy sin duda va a animar a las FSD a continuar su progreso en la región, máxime si se tiene en cuenta que Estados Unidos parece interesado en asestar un golpe más duro al califato y especialmente conquistar la capital Raqqa.

Una combatiente de las Fuerzas Democráticas de Siria evacúa a los civiles tras la victoria sobre el Estados Islámico en la ciudad siria de Manbyi.- REUTERS/Rodi Said

Sin embargo, no está claro si las FSD se dirigirán ahora hacia Raqqa o preferirán tomar la ciudad fronteriza de Yarablus, que también significaría un serio revés para el Estado Islámico. Se cree que tanto si optan por Raqqa o por Yarablus, en cualquiera de los dos casos los yihadistas presentarán una resistencia mucho mayor que en Manbiy.

Tras la caída de Manbiy el principal punto de conexión entre Raqqa y Turquía es la ciudad de Bab, un nudo que permite a los yihadistas optar por varias pequeñas localidades fronterizas que están más o menos vigiladas por los turcos.

Aunque Ankara pone su suelo al servicio de los aviones americanos, también ve con cierta preocupación lo que está ocurriendo en el norte de Siria, especialmente en la medida de que los kurdos van tomando cada vez más posiciones en la zona. Fuentes kurdas han dicho que en el futuro Manbiy formará parte de la Federación Kurda del norte de Siria.

El presidente Barack Obama puede sentirse en la obligación de acabar con el Estado Islámico en los próximos meses, antes de que termine su estancia en la Casa Blanca en enero, de ahí que una posibilidad es que Obama intensifique los bombardeos aéreos sobre el territorio del califato en Siria.

No obstante, la desarticulación de la estructura califal no significará necesariamente que el yihadismo desaparezca de Siria, primero porque existen otros muchos grupos yihadistas, algunos apoyados por Estados Unidos, y segundo porque una desarticulación del Estado Islámico como organización no quiere decir que los individuos vayan a seguir adelante con la yihad individualmente o por medio de pequeñas células.