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Israel castigará con hasta 15 años de cárcel a quien refugie a sin papeles

Más de 60.000 inmigrantes irregulares podrían ser enviados a prisión durante 3 años sin juicio previo y sin poder acogerse a la repatriación

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El Ministerio israelí del Interior ha puesto en marcha una ley que permitirá a las autoridades policiales y de seguridad arrestar durante tres años a cualquier persona que entre en el país de forma ilegal. Para aquellos que ayuden o cobijen a los inmigrantes irregulares la pena será mayor: entre 5 y 15 años de cárcel.

La ley fue aprobada hace unos años para frenar la entrada de los operarios palestinos que buscaban trabajo en Israel, pero este domingo ha extendido su alcance a los inmigrantes ilegales o personas del tercer mundo que entran en busca de asilo, justo en un momento en el que se teme más que nunca que el conflicto en Siria derive en una guerra civil.

Coincide además con una dura polémica por las declaraciones racistas de algunos ministros hacia refugiados del África subsahariana que se han radicado en Israel. El diario israelí Haaretz informa de que, por primera vez, estos inmigrantes, que ascienden a unos 60.000 en todo Israel, podrían ser enviados a prisión sin juicio previo y sin la opción de acogerse a la repatriación o expulsión.

Hasta ahora todos los inmigrantes detenidos por el ejército en la frontera entre Israel y Egipto, su principal vía de acceso, eran transferidos al centro de detención de Sharonim, con capacidad para unas 2.000 personas, pero la inmensa mayoría vive en las grandes ciudades. En los últimos meses se han registrado graves ataques contra ellos por parte de grupos xenófobos, sobre todo en el barrio Shapira del sur de Tel Aviv, donde se concentran al menos 20.000.

Organizaciones de derechos humanos han calificado la ley de 'momento oscuro para Israel' y de 'mancha negra', y han apelado a las autoridades para que cumplan las convenciones internacionales que garantizan el ofrecimiento de asilo a quienes corren peligro en sus países de origen. 'En lugar de actuar como cualquier otro país civilizado, estudiar las peticiones de asilo y ofrecer refugio a quienes lo merecen, Israel decide el encarcelamiento en masa de miles de personas', se quejó al diario la principal organización de asistencia a inmigrantes, Kav LaOved.

En declaraciones al diario Maariv, el ministro del Interior, el ultraortodoxo Eli Yishai, asegura que continuará 'la lucha sin cuartel (..) y con todas las herramientas a su disposición para expulsar a los extranjeros, hasta que no quede ni un solo infiltrado'. Yishai, que hace varias semanas fue acusado de racismo por otras polémicas declaraciones hacia los inmigrantes africanos, ha vuelto a incurrir en su habitual discurso xenófobo al quejarse de que 'la mayoría de los musulmanes que llegan (a Israel) no creen siquiera que este país nos pertenezca a nosotros, al hombre blanco'.

Por su parte, el diputado ultraderechista Ariel Eldad ha abogado por 'disparar a todo el que cruce la frontera' durante una visita de la Comisión de Exteriores y Seguridad del Parlamento a la frontera con Egipto, según informa el servicio de noticias Ynet.