La izquierda europea se vuelca con el Orgullo de Budapest ante las amenazas de Orbán
La presión internacional surte efecto: a pesar de que insiste en que puede haber "consecuencias legales", el primer ministro húngaro descarta que la Policía vaya a cargar contra los asistentes al evento.
Las autoridades han autorizado una manifestación paralela en parte del mismo itinerario del partido de extrema derecha Mi Hazánk, que ha anunciado su intención de protestar contra el desfile.

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Budapest se prepara para celebrar este sábado una Marcha del Orgullo en medio de la controversia generada por las palabras de Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, que prohibió hace meses esta marcha: Orbán amenazó el jueves a quienes participen en el evento con "consecuencias legales". El gobierno Húngaro viene restringiendo los derechos de la comunidad LGBTIQ+ desde 2010.
Aunque el evento nunca fue oficialmente anunciado por los organizadores, Budapest Pride, la Policía húngara emitió una prohibición de la concentración hace dos semanas.
Además, las autoridades han autorizado una manifestación paralela en parte del mismo itinerario del partido de extrema derecha Mi Hazánk, que ha anunciado su intención de protestar contra el desfile. Varias europarlamentarias han señalado este sábado que permitir una contramanifestación ultra pone en riesgo la seguridad de una movilización pacífica y legítima.
Ante el veto de Hungría, la comunidad ha respondido con celeridad: este sábado, se espera que unos 70 eurodiputados se unan a la marcha y, a título personal, participen también dos eurodiputados del Partido Popular Europeo.
Este sábado por la mañana, los portavoces de este grupo han advertido sobre la deriva autoritaria del Gobierno de Orbán y han reclamado a la Comisión Europea y a los Estados miembros que adopten medidas al efecto, incluida la activación del artículo 7 del Tratado de la UE, que podría restringir el derecho de voto de Hungría en el Consejo.
Por su parte, Iratxe García, presidenta de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, ha exigido a las instituciones europeas, entre ellas la Comisión Europea (CE), dar pasos concretos e iniciar procedimientos contra Hungría por la ley que prohíbe la marcha. "Necesitamos acción y necesitamos que la CE inicie el procedimiento de infracción ante la ley que prohíbe el orgullo en Hungría", ha afirmado García, quien participará hoy en Budapest en el evento. "Las distintas fuerzas políticas unimos nuestra voz también para reclamar a la Comisión Europea una acción mucho más firme y mucho más decidida", ha afirmado la española.
Además, los organizadores también han informado de la llegada de decenas de otros políticos europeos, sobre todo de izquierdas, incluyendo varios ministros españoles como Yolanda Díaz y Ernest Urtasun. Se espera asimismo la participación del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, del PSOE.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha reclamado a la Unión Europea que "reaccione" ante la prohibición de la manifestación del Orgullo en Budapest", lo que a su juicio supone que el Gobierno de Viktor Orbán "vulnera el Convenio de derechos humanos y Europa no lo puede permitir". "Se están violentando los derechos humanos en el corazón de Europa y Europa tiene que reaccionar", ha alegado Yolanda Díaz junto al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, desde Budapest.
También va a participar Hadja Lahbib, comisaria europea de Igualdad. "Voy a Budapest para celebrar nuestros valores europeos y nuestra rica diversidad. El derecho a ser exactamente quien quieres, a amar a quien quieres y a marchar por tus derechos son libertades fundamentales de nuestra Unión. Debemos defender esto. Se trata de lo que somos como europeos", ha transmitido en un comunicado Lahbib. La comisaria ha indicado que los valores europeos están siendo atacados tanto dentro de la UE como fuera y que esas agresiones son parte de un movimiento más amplio para "hacer retroceder el progreso y deshacer los derechos por los que lucharon las generaciones anteriores".
Sin cargas policiales
La presión internacional ha surtido efecto. Aunque este viernes ha insistido en que los asistentes a la Marcha del Orgullo pueden enfrentarse a "consecuencias legales", Orbán ha descartado que las fuerzas de seguridad vayan a cargar contra los manifestantes.
"No se debe usar violencia física", ha indicado Orbán este viernes, en una entrevista radiofónica en la que ha cargado contra el Ayuntamiento de Budapest, liderado por un alcalde opositor, por mantener la ciudad en un estado de "caos" y "bancarrota". El alcalde de Budapest, el progresista Gergely Karácsony, propuso como alternativa una Marcha del Orgullo de Budapest como evento de la municipalidad. De esta forma, asegura el edil, no se requiere autorización previa de la Policía, por lo que la prohibición emitida no tendría validez.
Orbán también ha instado a la Comisión Europea a no "interferir en asuntos penales de los Estados miembros" y que se centre en temas más importantes.
El Gobierno húngaro ha promovido leyes que limitan la exhibición de contenidos LGTBIQ+ ante la infancia en aras de esta protección, lo que ha provocado el recelo de organizaciones de Derechos Humanos y también de la Comisión Europea, a la que Orbán no ha dudado en criticar en las últimas horas por posicionarse también en este tema.
Por otra parte, unas 70 ONG del país centroeuropeo se han solidarizado en un comunicado conjunto con los organizadores de Budapest Pride, afirmando que participarán en la Marcha.
"Defendemos que todas las personas tienen los mismos derechos y libertades. Defendemos el Orgullo y todas las reuniones pacíficas, y rechazamos la restricción arbitraria del derecho de reunión", afirman las ONG, entre otras Amnistía Internacional (AI), Comité Helsinki y Unión por los Derechos Fundamentales.
AI ha entregado a la policía húngara más de 124.000 firmas de todo el mundo, pidiendo que no se obstaculice la Marcha.
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