Público
Público

Japón declara la "alerta máxima" por la radiactividad de Fukushima

La empresa Tepco admite que la fuga de plutonio podría originarse en uno de los reactores

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El plutonio encontrado en cinco puntos de la central de Fukushima podría proceder del núcleo de unos de los reactores, presumiblemente el número 3, según reveló la Compañía Eléctrica de Tokio (Tepco). El diario The Japan Times informó de que los últimos análisis de las muestras indican no sólo que las barras de combustible están gravemente dañadas, sino también que materiales extremadamente radiactivos podrían estar escapando de la vasija de contención del reactor.

Ninguna fuente oficial, sin embargo, actualizó públicamente el estado del escape ni su origen. 'No es fácil dictaminar cuán lejos ha llegado', advirtió Sakae Muto, vicepresidente de Tepco. 'Que el plutonio haya salido del reactor nos dice algo sobre los daños en las barras de combustible. Y si ha surgido a través del sistema de contención, entonces eso subrayaría la enorme gravedad de este accidente', admitió con mucha prudencia Muto, quien insistió de nuevo en que las muestras encontradas no superan los niveles habituales en el medio ambiente.

En el Parlamento, el primer ministro Kan califica la situación de

Hironobu Unesaki, profesor del Instituto de Investigación de Reactores de la Universidad de Kyoto, aseguró que la fuga 'no tendrá impacto en las áreas residenciales cercanas' y que la dispersión de radioisótopos de yodo y cesio es 'mucho más preocupante'.

El Gobierno japonés 'sigue en estado de alerta máxima', exclamó a su vez el primer ministro, Naoto Kan, quien volvió a calificar la situación de 'imprevisible'. 'Esta crisis nuclear es muy grande, es la primera vez que nos enfrentamos a algo así', confesó en una comparecencia ante el Parlamento.

Kan fue duramente reprendido por la oposición por su supuesta falta de liderazgo en la crisis, por no haber ampliado el perímetro de seguridad y por haber abandonado su puesto en el Gobierno para volar hacia Fukushima el día después del tsunami. Según la oposición, la presencia de Kan en la central ralentizó los trabajos de contención durante ese día, ya que Tepco tuvo que velar por la seguridad del primer ministro y no pudo acometer las labores de emergencia.

El Gobierno estima que las barras de combustible se han fundido en parte

Más allá del juego político en la Dieta japonesa, el portavoz del Gobierno, Yukio Edano, en su habitual comparecencia ante los medios, admitió ya con total claridad que el pronóstico de Fukushima es 'muy grave'. Edano no se refirió al escape de plutonio, sino al otro frente abierto: las toneladas de agua extremadamente tóxica estancadas en los reactores 1, 2 y 3.

'Teniendo en cuenta que el agua que encontramos fuera de los reactores es altamente radiactiva, creo que se puede decir que las barras de combustible [del reactor 2] se han fundido en parte y ese es un asunto muy serio. Estamos haciendo todo lo posible para asegurarnos de que podemos detener [la expansión de la radiación] y contener la situación', reconoció, antes de advertir: 'Hay que evitar que las barras de combustibles se calienten y se sequen. Continuar refrigerándolas es imprescindible, e inyectar agua es la prioridad'.

Se erigen losas de hormigón para evitar que el agua de la planta llegue al mar

Casi más importante que evacuar el líquido letal de los reactores y pensar luego qué hacer con él es evitar que se escurra hacia el océano, lo que causaría un desastre ecológico. 'Ya hemos empezado a acumular tierra y a poner losas de hormigón por todo el área que rodea el edificio de turbinas [del reactor 2] para evitar que el agua se filtre al mar', adelantó Hideshiko Nishiyama, portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón. Hay entre 55 y 70 metros entre los reactores y el océano. Si bien las tareas de extracción de agua a un tanque siguen en el reactor 1, todavía no han comenzado en los números 2 y 3.

Mientras, la herida del tsunami sigue abierta. El número de fallecidos aumentó a 11.063 y el de desaparecidos a 17.258. Más de 200.000 personas continúan viviendo en 1.900 centros de evacuación.

Los responsables de Tepco, la empresa propietaria de la central de Fukushima, habían asegurado que nadie podría haber esperado una catástrofe de las dimensiones del terremoto y tsunami que han arrasado Japón. Sin embargo, los directivos parecen haber desestimado un informe de sus propios técnicos que alertaba de que la central construida al borde del mar no aguantaría el golpe de una ola gigante. “Todavía existe la posibilidad de que la altura de un tsunami supere las alturas de la construcción”, advirtió un documento de 2007, según informó la agencia Reuters. Mientras, el presidente de Tepco, Masataka Shimizu, lleva días sin haber aparecido en público. Fuentes de la eléctrica dijeron al diario ‘Washington Post’ que Shimizu acaba de reincorporarse al trabajo tras unos días de baja médica debido a la crisis.