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Marcha masiva en Roma para pedir la disolución de los grupos neofascistas

Miles de personas se han unido para recorrer el centro de la ciudad y manifestarse contra el fascismo. La semana pasada los grupos neofascistas provocaron graves altercados y atacaron la sede del principal sindicato del país.

Miles de manifestantes participan en una manifestación contra el fascismo, sábado 16 de octubre de 2021.
Miles de manifestantes participan en una manifestación contra el fascismo, sábado 16 de octubre de 2021. Roberto Monaldo / LaPresse vía ZUMA Press / Europa Press

Decenas de miles de personas se han manifestado este sábado por el centro de Roma contra el fascismo. El objetivo principal de la marcha es conseguir la ilegalización de movimientos de extrema derecha como Forza Nuova, implicado en el asalto a la sede del principal sindicato del país y en las violentas protestas del pasado fin de semana contra la iniciativa del Gobierno de hacer obligatorio el pase verde, un certificado de vacunación de covid-19 que será obligatorio para todos los trabajadores.

Los sindicatos italianos se unieron este sábado y se alzaron como "la nueva resistencia". "Hoy gracias a la unidad de los sindicatos, el país puede caminar unido para defender la Constitución y la democracia", dijo el secretario general de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), Maurizio Landini, en unas declaraciones recogidas por Efe. En la marcha se reunioeron más de 100.000 manifestantes, según los sindicatos, aunque fuentes policiales rebajaron esa cifra hasta los 50.000.

Todos los sindicatos se unieron para pedir al Gobierno la disolución de los grupos neofascistas

La marcha tuvo un claro carácter pacífico, en contraste con las movilizaciones de la extrema derecha. Los manifestantes, bajo el lema "Nunca más fascismos", llenaron la Plaza de San Giovanni de banderas y globos de colores.

Al terminar la marcha, Landini insistió en la petición de los sindicatos en pedir al Gobierno que, con el apoyo del Parlamento, se disuelvan "las fuerzas que invocan el fascismo y utilizan actos violentos". "De la solidaridad hay que pasar a la acción concreta", sentención.

El sindicato de Landini, CGIL, fue el atacado por la extrema derecha la semana pasada. Dos líderes fascistas de la Forza Nuova italiana, Roberto Fiore y Giuliano Castellino, están detenidos por estar implicados en el asalto y, desde entonces, ha ido creciendo la presión para que el Gobierno italiano llegue a disolverlos. 

Desde su fundación en 1997, Forza Nuova ha sido acusada repetidamente de utilizar la violencia contra los inmigrantes y la Policía. Junto con el grupo CasaPound, es la principal organización neofascista que sigue activa en Italia.

Los principales líderes políticos del centroizquierda también estuvieron presentes en la marcha de este sábado, como el secretario general del Partido Democrático (PD), Enrico Letta, y el del M5S, Giuseppe Conte, aunque con un perfil bajo y sin hacer declaraciones.

Por contra no se presentaron, como habían anunciado, los dirigentes de la ultraderecha, como Matteo Salvini (Lega) y Giorgia Meloni (Hermanos de Italia), ni tampoco del conservador Forza Italia, de Silvio Berlusconi, según recoge Efe.

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