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EEUU Las memorias de John Bolton: fuego amigo para evitar la reelección de Trump en la Casa Blanca

Tras la actual crisis sanitaria y económica del coronavirus y su gestión de las protestas por la muerte de George Floyd, las memorias de John Bolton, un peso pesado republicano, pueden ser el aldabonazo definitivo que lastre las opciones de victoria de Trump ante Joe Biden en noviembre.

John Bolton, asesor para la seguridad nacional de Estados Unidos mira a Donald Trump. / AFP - SAUL LOEB
John Bolton mira a Donald Trump, en una imagen de archivo. / AFP - SAUL LOEB

Ya lo dijo Alfonso Guerra: en política están, primero, tus adversarios políticos, luego tus enemigos y, por último, tus compañeros de partido. Las memorias del peso pesado republicano y exasesor de seguridad nacional de la administración Trump entre abril de 2018 y septiembre de 2019, John Bolton, son el último y el más duro ataque que recibe la estrategia del presidente para ser reelegido en las elecciones de noviembre. El latigazo ha llegado dentro y a menos de cuatro meses de los comicios presidenciales. Este ataque de Bolton (un pata negra de los republicanos que además de con Trump ha trabajado con Reagan, Bush padre e hijo) tiene una capacidad más que real de erosionar los apoyos hacia el actual mandatario de cierto sector del votante republicano y, sobre todo, de los indecisos. Y esto será crucial en unas elecciones que se disputarán por la mínima en un país que hacía muchísimas décadas que no se hallaba tan polarizado.

El libro, La habitación donde ocurrió. Unas memorias de la Casa Blanca, realiza un retrato implacable del magnate neoyorkino: un presidente sin capacitación, por encima de la ley y cuya toma decisiones sólo está dirigida por el afán de perpetuarse en el poder. La obra saldrá a la venta el próximo martes en Estados Unidos pero varios medios del país ya han publicado partes amplias de su contenido. El presidente Trump, que cada vez está menos sobrado de crédito, ha cargado duramente contra Bolton y ha puesto una denuncia ante la Justicia para evitar la venta del libro, por el que Bolton ha cobrado un adelanto de dos millones de dólares.

Trump ha puesto una denuncia ante la Justicia para evitar la venta del libro de Bolton

Aunque parezca mentira, sólo han pasado 135 días desde el 5 de febrero hasta hoy. Ese día cayó en miércoles y Donald Trump debía ser el hombre más satisfecho del mundo. El Senado lo acababa de absolver en el proceso de impeachment lanzado por el Partido Demócrata y Estados Unidos consolidaba su situación de pleno empleo técnico, en la que llevaba viviendo desde octubre de 2019.

La ruta hasta las elecciones de noviembre se antojaba como un paseo cuesta abajo y con el viento a favor. Sólo había que dejarse llevar y disfrutar de las vistas… pero todo iba a cambiar de pronto a base de golpes que parecen urdidos por un tosco guionista: en febrero empieza a azotar el coronavirus, que ha dejado un saldo de 120.000 muertos (y subiendo) y un paro galopante, y a finales de mayo el agente Derek Chauvin mata en Mineápolis a George Floyd y se extienden por todo el país las protestas sociales más contundentes desde los años 60. Ante esto, Trump responde con ira: promete ley y orden, desacredita a los manifestantes y decide llevar el ejército a Washington para cruzar la línea roja de atacar con gases lacrimógenos con una protesta pacífica. El ministro de Defensa actual y el anterior se plantan (así como una parte del Partido Republicano) y rechazan su gestión. Entretanto, el vicepresidente de Obama Joe Biden se proclama vencedor oficioso de las primarias demócratas y las encuestas empiezan a ponerlo una y otra vez por delante de Trump. Ayer, 19 miércoles más tarde de aquel 5 de febrero no se sabe ya si de este año o de otro, varios medios de comunicación empezaron a publicar con detalle el contenido del libro de Bolton, en el que arroja luz, con prolijidad y regodeo, sobre la cara oculta de la gestión del presidente.

El libro es un catálogo del abuso de poder y de la manipulación del sistema en beneficio personal. Trump ha denunciado a Bolton para evitar la publicación del libro el próximo martes y adelantándose a lo que vendrá ha vertido sobre su exasesor la doble e incompatible acusación de ser un mentiroso y un irresponsable por revelar información confidencial. Una encuesta le daba ayer a Biden ocho puntos de ventaja sobre Trump. La onda expansiva de las memorias de Bolton no ha hecho más que empezar.

El libro, un catálogo del abuso de poder y de la manipulación del sistema en beneficio personal

"Bolton es el SÍMBOLO del Partido Republicano, es adorado por el núcleo de su establishment. Trump humilló a Bolton y lo despidió. Vengar esto cerca de las elecciones es un dulce golpe para dejar patidifuso al presidente", asegura a Público el politólogo de la Universidad de Iowa, Steffen Schmidt. Éste afirma que "la revelación de Bolton que más dañará a Trump es cuando cuenta cómo el presidente le pide a su homólogo chino que compre productos agrícolas estadounidenses para ayudarlo a ganar las elecciones de noviembre".

De hecho, Bolton asegura en el libro que acusaciones como la que usó el partido demócrata para motivar el impeachment contra Trump en el caso de Ucrania "existían en todo el rango" de actuaciones del presidente. En el caso de Ucrania, Trump pidió en julio del año pasado al mandatario de este país que anunciara una investigación contra el hijo de Joe Biden a cambio de que Estados Unidos liberase ayuda militar a este país en su guerra contra Rusia.

Schmidt está convencido de que las revelaciones de libro de Bolton "dañarán a Trump, sobre todo en lo que respecta a los votantes independientes y aquellos republicanos que están preocupados por Trump y por la democracia en Estados Unidos". Rascar votos en esos caladeros será decisivo para Joe Biden puesto que en un país tan polarizado el trasvase de votos de un bloque a otro es cada vez más difícil.

Acaso ante este temor, Trump y la Casa Blanca han reaccionado con toda su furia. El presidente atacó ayer a Bolton en diversos tuits. En uno de ellos dijo: "El libro de Bolton, que está cosechando terribles críticas, es una compilación de mentiras e historias inventadas con la intención de hacerme parecer malvado. Muchas de las ridículas declaraciones que me atribuye, nunca las hice, son pura ficción. ¡Trata de vengarse por haberlo despedido como el cachorro enfermo que es!". En otro, acusó a Bolton de "decir todo tipo de cosas buenas sobre mí por escrito hasta que lo despedí. Un tonto descontento y aburrido que sólo quería ir a la guerra. Nunca tuvo ni idea, fue condenado al ostracismo y felizmente abandonado. ¡Qué tonto!".

Trump y la Casa Blanca han reaccionado con toda su furia

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, señaló a la Fox que "este hombre [ni siquiera llamó a Bolton por su nombre] es alguien que alabó al presidente Trump y lo calificó como [alguien] fuerte en política exterior por no haber cometido los errores de otras administraciones. [El libro] lo desacredita a sí mismo". En cuanto a Dan Scavino, director de redes sociales de la administración Trump, también usó su artillería en Twitter para cargar contra Bolton con desprecio: "No hay nada peor que un belicista descontento, arrogante, egoísta y todo lo que lo rodea, que es despedido de su trabajo y se pone a escribir un libro con información clasificada, mientras le pagan millones de dólares por ello. ¡Alguien cambió de idea cuando fue despedido!".

En cuanto al lado demócrata, han alabado la conveniencia de que Bolton descorra las cortinas de lo que sucede en la Casa Blanca, pero han criticado al autor que rehusara exponer en su día este testimonio ante el Congreso cuando fue llamado a declarar con el proceso de revocación en marcha. Así lo expresó ayer en otro tuit el líder de dicho partido en la Cámara de los Diputados, Adam Schiff, uno de los promotores del impeachment contra Trump: "Bolton puede ser un buen autor, pero no es un patriota. [Bolton dijo cuando el impeachment que] recurriría si la Cámara de los Diputados lo citaba formalmente a declarar, sin embargo, muchos de sus subordinados, que tenían mucho que perder, sí lo hicieron, mostraron coraje".

El miércoles, el candidato demócrata a las elecciones de noviembre, Joe Biden, sí fue más contundente: "Si el relato de John Bolton es cierto, no sólo es moralmente repugnante sino una violación del deber sagrado hacia el pueblo estadounidense de proteger los intereses del país y defender nuestros valores".

Entre los políticos republicanos, han evitado posicionarse claramente sobre el libro de Bolton. Sin embargo, sí que desde ciertos sectores de ese espectro ideológico han saltado un buen puñado de críticas. Los impulsores del llamado Proyecto Lincoln (una plataforma de republicanos antiTrump iniciada en diciembre de 2019 para evitar su reelección en noviembre), criticó ayer, según recoge la revista Newsweek, que el mandatario estadounidense "pidiera ayuda al presidente Xi para su reelección, como un perro. Trump es débil y ridículo y China le ha ganado todo el tiempo".

Junto a esto, el consultor y columnista conservador del Washington Post, Max Boot, denunció el miércoles en un artículo que "mientras que Trump es obsequioso con nuestros enemigos, se muestra hostil con nuestros amigos". "No lleva a cabo ninguna amenaza", añade, "porque, afortunadamente, tiene el mismo período de concentración de un niño hiperactivo de seis años".

Un frente que Biden está aprovechando para erosionar la credibilidad de Trump

Hasta qué punto esto podrá erosionar a Trump en las encuestas, se irá viendo en los próximos días, cuando las que se publiquen se hayan realizado tras estas informaciones y la salida del libro de Bolton. De momento, Biden tiene una situación muy ventajosa. La pandemia de coronavirus y la crisis consiguiente que ha desatado y la gestión de Trump tanto de eso como de las protestas por la muerte de Floyd, son un frente que Biden está aprovechando para erosionar la credibilidad de Trump y reivindicarse él como presidente.

El libro de Bolton sólo puede restarle puntos al magnate neoyorkino y contribuir así a que Biden amplíe su ventaja. La Universidad de Quinnipiac publicó ayer los resultados de una encuesta sobre las elecciones de noviembre: Biden aventaja a Trump en ocho puntos, 49% a 41%. Una distancia muy amplia, aunque dos puntos menos que la del mes anterior por la misma universidad. Trump sigue jugando la baza del gran regreso sobre la recuperación de la vida y la economía del país, a pesar de que el virus sigue bien presente y varios Estados (Florida, Texas) están registrando fuertes repuntes y récords de hospitalizaciones. Si esa baza, quizás la única que le queda, no le funciona (porque la realidad no le dé la razón y los muertos y los contagios se sigan acumulando y el paro no se reduzca), el libro de Bolton puede ser la puntilla que acabe con sus opciones de victoria dentro de exactamente 137 días.

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