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Miles de personas protestan en Varsovia contra las restricciones al aborto en Polonia

Coincidiendo en el 102 aniversario de la introducción del sufragio femenino en el país, tuvo lugar una marcha por las calles de la capital que la Policía apremió repetidamente a disolver. Finalmente se practicaron algunas detenciones.

Protesta en Varsovia
Vista de la manifestación que organizaciones en pro del aborto legal en Polonia y otros colectivos realizaron hoy por Varsovia. Pabo González / EFE

Pablo González (EFE)

Miles de personas marcharon este sábado por Varsovia, coincidiendo en el 102 aniversario de la introducción del sufragio femenino en el país y dentro de las protestas por el fallo del Tribunal Constitucional que limita aún más la de por sí restrictiva ley del aborto.

La convocatoria partió de la organización Strajk Kobiet (Huelga de Mujeres), secundada por colectivos LGTBI, y se suma a las movilizaciones que desde hace semanas se suceden contra la línea del ultranacionalista partido gubernamental Ley y Justicia (PiS).

Cientos de personas trataron de bloquear una céntrica plaza, en el inicio de la marcha, mientras las fuerzas policiales advertían por megafonía de que la manifestación era ilegal por las restricciones derivadas de la pandemia.

La Policía apremió repetidamente a disolver la marcha. Finalmente se practicaron algunas detenciones y se lanzaron gases para dispersar a los manifestantes, según medios locales.

La manifestaciones estuvo dominada por carteles contra el partido gubernamental, con especial presencia del lema Jebac PiS ("Joder al PiS), entre consignas de "libertad, igualdad, aborto a voluntad" y el símbolo del trueno y las banderas LGBTI, además de la bandera polaca y la de la Unión Europea (UE).

"Las mujeres queremos que se vinculen los Derechos Humanos a los fondos europeos, porque son dos cosas que van juntas", comentó a Efe una de las líderes de Strajk Kobiet, Klementyna Suchanov.

"Debemos luchar todo el tiempo contra nuestro gobierno, que está en contra de todo lo europeo", añadió, en alusión al veto de Polonia a los presupuestos de la UE por el mecanismo que vincula el flujo de fondos al respeto a los Derechos Humanos.

Del fallo del Constitucional a la movilización

Polonia asiste desde hace semanas a una reactivación del movimiento pro aborto. Su desencadenante fue la sentencia del Tribunal Constitucional polaco del 22 de octubre, que introducía una nueva limitación a la ley polaca, de las más restrictivas de la UE.

El fallo declaraba inconstitucional la interrupción del embarazo en caso de malformación del feto, una de las pocas posibilidades de acceder legalmente al aborto en el país y la más frecuente entre las mujeres polacas que deben dar ese paso.

Se sucedieron las manifestaciones en contra de ese fallo, que respondía a una demanda interpuesta por un grupo de parlamentarios del PiS. De las primeras reacciones espontáneas en la calle se pasó a movilizaciones más masivas y las llamadas "huelgas de mujeres".

El pulso con Bruselas

Estos movimientos cuentan con pronunciamientos de apoyo desde Bruselas. Este jueves, el Parlamento Europeo condenó como un "retroceso de los derechos sexuales y reproductivos" de las mujeres polacas la sentencia del TC.

En su declaración, la Eurocámara subrayó que el fallo implica casi una prohibición y que ésta pone en riesgo la vida de la mujer.

Todo ello, en medio de la confrontación abierta con Bruselas en que han entrado Polonia y Hungría por su veto al presupuesto comunitario 2021-2027 y, por extensión, al plan de reconstrucción tras la pandemia.

Los primeros ministros polaco y húngaro, Mateusz Morawiecki y Viktor Orbán, ratificaron ese veto en una reunión mantenida el jueves, en Budespest. Las razones del bloque es el mecanismo de condicionalidad introducido, que liga la entrega de fondos europeo al respeto al Estado de derecho.

Para Varsovia y Budapest, ese mecanismo de condicionalidad no está en línea con los tratados europeos y no garantiza la seguridad jurídica, además de responder a lo que consideran razonamientos políticos, arbitrarios y no objetivos.

Orban y Morawiecki –que encabezan gobiernos ultraconservadores y nacionalistas– explicaron el 19 de noviembre a sus homólogos europeos en una teleconferencia que no estaban en disposición de respaldar el presupuesto europeo y el plan de reconstrucción por su rechazo frontal al mecanismo de condicionalidad.

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