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Los peligrosos coqueteos de Salvini con el fascismo

El ministro del Interior italiano vuelve a colocarse en el centro de muchas críticas tras acumular diversos episodios polémicos en relación a la libertad de expresión y la prensa

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El ministro del Interior italiano y vicepresidente del Gobierno, Matteo Salvini (2i), se fotografía junto a empleados de la construcción, este lunes en Zingonia (Italia). EFE/ Paolo Magni

Acusar de apología del fascismo al vicepresidente del Gobierno de Italia, Matteo Salvini, sería demasiado fácil e incierto. Lo más grave en relación al también ministro del Interior, sin embargo, radica en cómo el político milanés ha acumulado ya demasiados episodios en los que, a través de gestos muy polémicos, coquetea de cerca con la extrema derecha.

A dos semanas de las elecciones europeas, la Liga Norte de Salvini podría lograr el liderazgo político en Italia no obstante las polémicas de los últimos días: se retiran carteles en su contra, se cancelan programas críticos con su Gobierno, protagoniza un libro-entrevista con una editorial cuyo director se considera "fascista", acusa a todos los telediarios de decir "tonterías" y acaba de inaugurar un concurso para hablar 5 minutos con él por teléfono. Y todo en la misma semana.

Este lunes Salvini se encontraba en un pueblo de Bérgamo (Lombardía), lugar que fue motivo de mucha controversia, dado que los bomberos de la zona fueron obligados a retirar un cartel de un balcón, dirigido al líder de la Liga, que decía: "No eres el bienvenido".

El viceprimer ministro italiano y titular de Interior, Matteo Salvini, con el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, en una rueda de prensa en Budapest a comienzos de mayo.. REUTERS/Bernadett Szabo

La imagen fue publicada en los principales medios de comunicación italianos desatando mucha indignación, todo ello gracias al alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori, quien fotografió lo ocurrido. "Fue una decisión de la Jefatura de Policía", explicó el jefe de los bomberos de la ciudad. A su vez, el jefe de la Policía de la localidad lombarda explicó que "el apartamento estaba deshabitado y estamos intentando entender quién entró en él para colgar el cartel". Y añadió: "Por eso hemos intervenido rápidamente. Dejemos a un lado la instrumentalización". El sindicato de bomberos calificó lo ocurrido como "inaceptable".

La modificación repentina de la programación televisiva también ha visto Matteo Salvini y su Liga en el ojo del huracán. Esta semana, el conocido magacín del prime time de los lunes de la cadena pública Rai 1, Che fuori tempo che fa, capitaneado por el célebre presentador Fabio Fazio, ha sufrido la cancelación de los tres últimos episodios de la temporada.

Hace tiempo que Matteo Salvini polemiza sobre la figura del presentador, según él pagado en exceso por la cadena pública. Por esta razón, y teniendo también en cuenta que el programa tiene una línea editorial crítica con Gobierno, el líder de la Liga no ha querido en ningún momento ser entrevistado por uno de los presentadores más reconocidos de la televisión transalpina.

Portada del libro 'Yo soy Salvini'.

Sin embargo, Salvini sí se ha dejado entrevistar para el contenido del libro Yo soy Matteo Salvini, entrevista frente al espejo, recién publicado por la editorial Altaforte. Dicha editorial está vinculada indirectamente con CasaPound, un conocido partido de extrema derecha que sin embargo no logró, en las últimas generales del 2018, ninguna representación parlamentaria.

Suscitó tanta la polémica el libro escrito por la periodista Chiara Giannini, que la presentación fue cancelada en la Feria del Libro de Turín. A la vez que la autora habla de que este hecho representa la "muerte de la libertad de expresión", el número uno de Altaforte, Francesco Polacchi, reivindica el hecho de considerarse un "fascista" y que es "el antifascismo el verdadero mal de Italia".

También las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ha sido objeto de críticas por parte del vicepresidente y ministro del Interior italiano. En un mitin en la región de Piamonte el pasado domingo, una manifestación de docentes y estudiantes provocó irritación en el líder de la Liga: "Si mamá y papá no os dieron educación yo os la daré". Matteo Salvini, cada vez más nervioso, se tomó como algo personal la falta de contraste hacia la manifestación durante su mitin. Y se lo tomó con los agentes presentes en el lugar: "¿Acaso os parece normal todo esto? ¡Joder!", fueron las palabras recogidas esta semana por las principales cabeceras del país.

El ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, en la localidad siciliana de Corleone (famosa por 'El Padrino'), en la inauguración de la nueva Jefatura de Policía. REUTERS/Guglielmo Mangiapane

Para variar, ahora también los principales telediarios del país son sus nuevos enemigos: "Os desafío, haced un experimento. Esta noche poned el telediario de Rai 1 (cadena pública), de Canale 5 (Mediaset) o La 7 (Corriere della Sera). No hablarán de ninguno de los temas que hoy hemos tratado en esta plaza, hablarán sólo de tonterías a las que no les importan a nadie", dijo el ministro del Interior en un mitin que hizo a comienzos de semana cerca de Verona (Véneto). Enrico Mentana, uno de los periodistas más prestigiosos del país y presentador del telediario de la noche en la cadena La 7, replicó diciendo: "Salvini, como de costumbre, ha identificado un nuevo objetivo. Esta vez no son los escritores o presentadores que no le gustan, sino los propios telediarios". Y concluye: "Con todo el respeto, no nos importa lo más mínimo".

Se hace fotos con ametralladoras en Semana Santa, evita los actos oficiales durante Día de la Liberación (final de la Segunda Guerra Mundial) y ahora también estrena un nuevo concurso en las redes sociales: Gana Salvini. Quienes pongan más "me gusta" y hagan más "retuits" en Facebook, Instagram y Twitter, ganarán el poder conversar 5 minutos por teléfono con el propio Salvini o, en el mejor de los casos, conocerlo en persona. En una política líquida, los votos se diluyen en "likes".