Perfilación racial, deportaciones ilegales, limitación de la libertad de expresión y otras claves del autoritarismo de Trump
El Informe Mundial 2026 de 'Human Rights Watch' pone el foco en el auge de los autoritarismos en el mundo, que en muchas ocasiones han ido de la mano de políticas antinmigratorias. La nueva administración estadounidense se ha convertido en uno de los referentes de estas políticas.

Madrid--Actualizado a
El balance es claro: desde la vuelta de Donald J. Trump a la Casa Blanca, en enero de 2025, han muerto 36 personas bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Dos de ellas, Renee Nicole Good y Alex Pretti, fueron ejecutadas a plena luz del día, durante las redadas que este cuerpo paramilitar llevó a cabo en Minneapolis (Minnesota) a principios de 2026. Según el análisis de AFP publicado a mediados de enero, la cifra de muertos relacionados con la acción de ICE durante la nueva Administración Trump, supera el total de los alcanzados durante las dos décadas de existencia del cuerpo.
El comportamiento de ICE es una de las caras más visibles de la deriva autoritaria de la Administración Trump, pero no la única. A la violencia arbitraria de las redadas se suman las deportaciones de solicitantes de asilo a terceros países, las ejecuciones extrajudiciales de presuntos criminales en aguas internacionales y el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Todos estos casos han sido recogidos en el World Report 2026. Events of 2025 de Human Rights Watch (HRW).
"En solo 12 meses, la administración Trump ha llevado a cabo un amplio ataque contra pilares clave de la democracia estadounidense y del orden global basado en normas, que Estados Unidos, pese a sus inconsistencias, ayudó de manera fundamental a establecer junto con otros estados", relata Philippe Bolopion, director Ejecutivo de HRW en el ensayo "¿Sobrevivirán los derechos humanos a Trump?" que introduce el informe.
Las nuevas prácticas del racismo estadounidense
Según las informaciones recogidas por HRW, desde la vuelta de Trump a la Casa Blanca, el país "inició un drástico retroceso en materia de justicia racial, desmantelando mecanismos de derechos civiles y eliminando los esfuerzos federales de diversidad, equidad e inclusión". Dentro del catálogo de estrategias puestas en marcha por la nueva Administración republicana se encuentra el intento de borrado de la historia negra.
Los investigadores de HRW usan como ejemplo la modificación temporal de la página web del Servicio de Parques Nacionales (NPS) de EEUU, que eliminó información sobre la lucha por la abolición de la esclavitud de Harriet Tubman, histórica líder negra. Algo similar ocurrió con la biografía del general afrodescendiente Charles Calvin Rogers de una página web del Departamento de Defensa. Tal y como recogió un artículo del New York Times (NYT) citado en el informe de HRW, ambas publicaciones fueron posteriormente restauradas.
El pasado esclavista y segregacionista de EEUU y otros muchos países del Norte Global durante el siglo XX son la prueba de que las democracias liberales europeas no han sido "la panacea contra las violaciones de derechos humanos", evidencia Bolopion. "EEUU y otras democracias históricas tienen sus propios antecedentes de crímenes coloniales, racismo, sistemas judiciales abusivos y atrocidades en tiempos de guerra".
Odio al migrante
En momentos de crisis y pese a los avances, estos países vuelven a sus antiguas recetas represivas bajo la argumentación de que aceptar y reconocer la multiculturalidad de sus poblaciones suponen el "borrado civilizatorio de Europa". En el caso de EEUU, es aquí donde resurge el uso de "tópicos racistas para presentar a poblaciones enteras como indeseadas", explica el director Ejecutivo de HRW.
Actualmente, son las personas migrantes que proceden del Sur Global quienes han sido objeto recurrente de las políticas represivas de los estados del hemisferio norte. De acuerdo a los datos recogidos por HRW, la administración Trump "ha utilizado perfiles raciales en la aplicación de las leyes migratorias", gracias a lo cual "ha arrestado y deportado sumariamente a un número creciente de inmigrantes, principalmente negros y de piel morena".
Además, modificó la legislación vigente en materia migratoria para volver a realizar arrestos en lugares sensibles, tales como escuelas, hospitales o templos de culto. Bajo las indicaciones del Gobierno, varios menores no acompañados estuvieron a punto de ser deportados a Guatemala.
Para hacer posible esto, el presidente estadounidense ha pasado por alto el derecho internacional humanitario. De acuerdo a Bolopion, Trump "tiene autoridad para endurecer las fronteras y aplicar políticas migratorias más estrictas". Sin embargo, "no tiene derecho a negar el debido proceso a solicitantes de asilo, maltratar a migrantes indocumentados o discriminar ilegalmente"
Rechazo al multilateralismo
Que EEUU haya vuelto al escenario más represivo en 2025 es un síntoma de una crisis democrática que se produce dentro y más allá de sus fronteras. Uno de sus síntomas más evidentes es el rechazo del multilateralismo que ha gobernado, con evidentes limitaciones, las relaciones internacionales del mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial. Esta batalla está liderada por Washington, aunque lleva años siendo promovida, de facto, por la extrema derecha de Israel, Rusia y otros actores internacionales.
Desde España, entre los partidos con representación parlamentaria, es Vox el que lidera el rechazo a las organizaciones de Naciones Unidas. Así lo explicitó su líder, Santiago Abascal, durante la II Conferencia Internacional de Lucha de Antisemitismo celebrada por el Gobierno israelí a finales de enero de 2026 en Jerusalén y que ha servido de punto de encuentro del supremacismo blanco europeo y la islamofobia propia de las formaciones de extrema derecha europeas.
En un vídeo proyectado durante la celebración de las jornadas, Abascal afirmaba que había que luchar contra "organismos supranacionales y partidos políticos que amparan el terrorismo (...) me refiero a la Corte Penal Internacional, que equipara a una organización terrorista como Hamás, con un líder de Israel elegido democráticamente [Benjamín Netanyahu] y que financian, con dinero de los contribuyentes a organizaciones que bendicen la propaganda del terror".
De momento, Trump ya ha retirado a su país del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y de la Organización Mundial de la Salud, y planea hacer lo mismo con otros 66 organismos y programas multilaterales, de acuerdo a los datos recopilados por HRW. Además, ha interpuesto sanciones contra el fiscal de la CPI y a muchos de sus jueces por llevar a cabo investigaciones contra sus aliados políticos. Todo ello amenaza con arrasar "la arquitectura en la que los defensores de los derechos humanos han llegado a confiar para promover estándares y proteger libertades".
Las propuestas autoritarias de Trump contra las capas más vulnerables de EEUU "ha envalentonado a autócratas y debilitado a aliados democráticos", explica Philippe Bolopion. La "admiración" expresada por el presidente estadounidense y sus altos funcionarios a "la extrema derecha nativista europea" han dado aire a los gobiernos crecientemente autoritarios de Turquía, El Salvador, Arabia Saudí y Egipto, entre otros.
Una tendencia global
El informe de HRW también recoge violaciones de derechos humanos en otro centenar de países. Las víctimas de estas políticas represivas suelen ir contra el mismo segmento de la población. Desde Afganistán a China, de Grecia hasta Zimbabue, el año 2025 ha supuesto un retroceso o estancamiento en la conquista de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, el reconocimiento de las identidades sexuales y de género o del derecho a la privacidad de los usuarios de Internet.

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