Protestar sin velo y sin internet: así se comunican las activistas iraníes cuando el régimen apaga la red
Las mujeres iraníes desafían al apagón digital del régimen y lideran la protesta. Incluso en ese agujero negro digital hay herramientas que hacen posible las comunicaciones entre los manifestantes.

En uno de los regímenes que más vigila a sus ciudadanos, las autoridades iraníes se han visto desbordadas por unas protestas en las calles que arrancaron por la mala situación económica, pero que han ido adquiriendo un cariz político y se han extendido ya a 111 ciudades del país. Como era previsible, las autoridades han cortado el acceso global a internet, pero sólo esta medida no bastará para reprimir a los manifestantes.
Parte de la población iraní sabe desde hace tiempo cómo esquivar la férrea cibervigilancia, que monitoriza con especial intensidad a las mujeres para someterlas a su restrictiva legislación. Las activistas siguen resistiendo y cuentan con estrategias tanto para proteger su propia seguridad como para extender sus reivindicaciones.
Un interesante reportaje de The Media Line desvelaba el pasado año algunas de las estrategias de las mujeres críticas con el régimen contra la vigilancia y represión crecientes, tanto en el mundo digital como en el físico.
"Las mujeres iraníes siempre van un paso por delante del régimen", dijo una activista mencionada en el citado reportaje. "Una mujer común debe ser inteligente y usar diversas estrategias para vivir una vida normal como ser humano. Como activistas, estamos más que preparadas".
Frente a la vigilancia mediante drones y cámaras callejeras, las mujeres activistas utilizan varias capas de ropa. Algunas llevan mascarillas, otras gorros y bufandas para ocultar el rostro. Para combatir la censura digital, suelen usar herramientas de comunicación cifradas como Signal y ProtonMail, y herramientas de navegación descentralizadas.
Por ejemplo, una de las aplicaciones que han utilizado es Bridgefy, que permite enviar mensajes entre dispositivos cercanos sin necesidad de internet, creando una red mesh que puede extenderse a través de múltiples usuarios. Según los últimos datos conocidos, hubo hasta 950.000 nuevas descargas en solo 40 días en Irán durante el anterior periodo de disturbios de julio de 2025, según Alchemistaccelerator.
Otra herramienta que usan las activistas es Briar, una aplicación de mensajería que funciona vía Bluetooth, WiFi o internet (Tor), diseñada especialmente para situaciones donde la privacidad es importante o no hay conexión disponible. Briar es técnicamente más segura pero también es más compleja de usar que Bridgefy. Asimismo, Meshenger y Bitchat son opciones de código abierto que crea redes locales para mensajería.
Las herramientas evolucionan a medida que las restricciones del régimen se endurecen. Durante las protestas de 2022 en Irán las aplicaciones más utilizadas fueron Telegram, Instagram, WhatsApp y VPNs (redes privadas virtuales) . Ahora no son una opción ya que desde el jueves no es posible conectarse a páginas de fuera de Irán, y las VPN que se utilizan habitualmente para acceder a aplicaciones bloqueadas en el país, como WhatsApp o Telegram, no funcionan, informa Efe desde Teherán.
Más allá de las redes
La lucha por sus derechos y libertades no se queda en el uso de aplicaciones, sino que se extiende poco a poco gracias al valor de unas activistas que se juegan la vida por sus actividades. "Enseñamos seguridad digital con grupos feministas y activistas locales", dice la activista antes mencionada, y añade: "Cuanta más gente sepa, más difícil será para el gobierno silenciarnos".
"Al salir de casa sin velo, sabemos que podría ser nuestro último día de vida o de libertad"
Y a pesar de las tácticas opresivas oficiales, las activistas creen que el régimen está perdiendo terreno. "No tenemos miedo; cada día, al salir de casa sin velo, sabemos que podría ser nuestro último día de vida o de libertad, pero lo hacemos de todos modos", dijo otra mujer anónima citada por The Media Line. “Puede que el régimen tenga drones y tecnología para controlarnos, pero tenemos valentía y luchamos contra ellos incluso en el ciberespacio. Es una gran victoria para nosotras”.
Irán atraviesa una profunda crisis económica, con una inflación anual superior al 42% y una inflación punto a punto que en diciembre superó el 52% respecto al mismo mes del año anterior, marcada por las severas sanciones de Estados Unidos y la ONU contra el país por su programa nuclear.
Al menos 45 manifestantes, incluidos ocho niños, han muerto y cientos más resultado heridos en los primeros doce días de protestas, según difundió este jueves la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo.
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