Raquel Martí: "Israel tiene una estrategia para perpetuar el hambre en Gaza"
'Público' habla con la directora del comité español de la UNRWA sobre la situación de la ayuda humanitaria y la hambruna en la Franja.

Madrid--Actualizado a
Los días pasan y la ayuda humanitaria sigue sin entrar en Gaza. La Fundación Humanitaria para Gaza (GHF, en inglés), un sistema de distribución privado apoyado por Estados Unidos e Israel, ha colapsado desde su apertura y ha repartido una cantidad de ayuda insuficiente en sus centros de reparto. Además, el resto de organizaciones no pueden llevar a cabo su labor debido a que Israel bloquea la entrada de sus suministros. En medio del cerco creado por Israel en la Franja se encuentran 2,1 millones de gazatíes sufriendo los bombardeos y una hambruna cada vez más extendida.
Los dos puntos de distribución de GHF, además de ser completamente insuficientes, han provocado escenarios de violencia en los que alrededor de 300 palestinos han sido asesinados y más de 2.600 han resultado heridos por disparos del Ejército israelí a lo largo de las últimas semanas, según han denunciado las autoridades gazatíes.
Público habla con Raquel Martí, directora del comité español de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Medio (UNRWA), sobre las consecuencias que este nuevo sistema de distribución y el bloqueo israelí está teniendo en el funcionamiento de la agencia y en la situación de hambruna del pueblo palestino.
Desde la UNRWA y la mayoría de las ONG se han opuesto desde un principio al sistema de reparto de Fundación Humanitaria para Gaza. ¿A qué se debe principalmente este rechazo generalizado?
Nos oponemos porque es un sistema totalmente perverso. El portavoz de Unicef lo ha denominado como los juegos del hambre. Un sistema que únicamente llega a los hombres más fuertes, capaces de atravesar andando muchísimos kilómetros por calles absolutamente bombardeadas y llenas de escombros. Además, al llegar a las vallas de los centros de distribución de GHF, se les retiene hasta que la organización les permite acceder hasta el lugar donde están las cajas. En ese momento, lo que tienen que hacer es salir literalmente corriendo para ver quién llega primero porque no hay ninguna persona que las dé. Todas las cajas son iguales y quien llega antes se la lleva.
Esto deja fuera a todas aquellas personas vulnerables que no son capaces de desplazarse todos estos kilómetros. Está claro que ni una mujer embarazada, ni un anciano, ni una persona enferma o herida puede llegar hasta estas zonas y hacerse con una de estas cajas de alimentos, por lo que vulnera el principio básico de ayuda humanitaria. Distribuir la ayuda a las personas más vulnerables y necesitadas.
¿Qué otras diferencias se han observado respecto a las distribuciones de Naciones Unidas?
Naciones Unidas tenía 400 puntos de distribución de alimentos a lo largo de toda la Franja de Gaza para que cada punto atendiera a un número de personas que fuera manejable. Si tú quitas estos 400 puntos, que es lo que ha sucedido, y lo reduces a dos, ¿pretendes que dos centros de distribución de alimentos atiendan a cada una de las 2.200.000 personas?
Por otro lado, los hospitales locales y varias organizaciones internacionales han comunicado que son cientos de heridos y muertos los que llegan con balas en la cabeza y en el pecho. Esto evidentemente contradice lo que afirma el Ejército israelí de haber hecho disparos al aire. Además, ningún sistema de distribución puede hacerse en manos de personal de seguridad o militares. Es de nuevo contrario a un sistema neutral independiente, que es otro de los principios básicos de la distribución de ayuda humanitaria.
¿Considera que la entrada de dicha fundación es una estrategia para eternizar el conflicto?
El verdadero objetivo de estos puntos de distribución militarizados no es acabar con el hambre porque si fuera así abrirían los cruces fronterizos para que entrasen las cantidades de alimentos y la ayuda humanitaria que se necesitan para revertir la situación. Es una estrategia para perpetuar el hambre, distribuyendo cajas de alimentos solamente a unas miles de personas cada día.
Además, esas cajas de alimentos no tienen comida preparada, es comida que tiene que ser cocinada. Pasta o legumbres que la población no puede cocinar porque Israel no permite la entrada de gas y acaban quemando plásticos para poder hacer fuego. En cambio, muchos de los centros de distribución de alimentos que tenía Naciones Unidas eran comidas calientes que se hacían en cocinas comunitarias gestionadas por organizaciones locales. Se repartían todos los días casi más de un millón de comidas diarias.
¿Cuántos camiones hay listos en los alrededores de Gaza para poder entrar y hasta qué punto podrían mejorar la situación de los gazatíes?
UNRWA tiene en Rafah 3.500 camiones listos para entrar y otros 2.000 preparados en nuestros almacenes de Jordania para enviarlos en cuanto nos dejen. Además, entre todas las agencias de Naciones Unidas hay más de 200.000 toneladas de alimentos preparados para meter dentro de la Franja de Gaza.
Desde el 19 de mayo, cuando Israel permitió de nuevo la entrada de alimentos, han llegado suministros en cantidades limitadas. Ciertos alimentos, suministros nutricionales, médicos y artículos para la purificación del agua, pero de forma puramente simbólica para esquivar la presión que tiene ahora mismo el Gobierno de Israel.
Incluso han llegado a acusar a Naciones Unidas de no ir a recoger los camiones y de no tener capacidad para entrar. Pero lo que hay que decir es que durante el alto el fuego Naciones Unidas llevó una media de entre 800 y 900 camiones diarios, por lo que no es un tema de que Naciones Unidas no tenga capacidad.
¿Cómo actúan las autoridades israelíes para que entre tan poca ayuda y, sobre todo, no llegue toda a los puntos de distribución?
Israel no pone las condiciones adecuadas para que esos camiones pasen de una forma rápida. Una vez que entran en los cruces fronterizos, tardan muchísimo tiempo en salir al otro lado porque los someten a un escrutinio que dura muchísimas horas en el que se realizan todo tipo de chequeos e inspecciones.
Por otro lado, si tampoco facilitas un alto el fuego para poder acceder a los cruces, por ejemplo, el de Kerem Shalom, y los camiones de Naciones Unidas tienen que atravesar zonas de combate, difícilmente se puede llegar. Por ello, Israel puede abrir los cruces fronterizos, pero luego no pone ninguna medida para que los camiones no tengan que atravesar zonas de combate o zonas donde están bombardeando.
¿Hasta cuándo va a poder sobrevivir la población gazatí si no pueden actuar de urgencia?
La población no está sobreviviendo, sino que está muriendo. En las últimas mediciones de desnutrición sobre la población infantil se han diagnosticado 2.700 niños menores de cinco años con desnutrición aguda en la última quincena de mayo. Cada día llegan más niños a los hospitales con desnutrición aguda y no hay tratamientos, ni suministros especiales nutricionales para poder suministrar a estos niños.
Ya hay más de medio millón de personas en la fase más alta del sistema de medición, que es la fase catastrófica. Estas personas están ya en la hambruna y el resto de la población se encuentra con una inseguridad alimentaria considerable. Entonces, la población ya no está sobreviviendo, sino que está llegando a estos niveles y el siguiente paso es morir de inanición.
¿También están muriendo más gazatíes por la falta de otros suministros como los sanitarios?
Este bloqueo sobre la ayuda humanitaria también está produciendo que las personas no tengan tratamientos. Se está operando sin anestesia, se está teniendo que hacer amputaciones que en otras circunstancias no se harían porque habría antibióticos. Antes de que coja una infección la herida, se infecte y se gangrene, lo que se está haciendo es amputar simplemente como prevención.
Los médicos también están exhaustos y no dan abasto para atender a heridos, por lo que tienen que decidir a cuáles les salvan la vida y a cuáles descartar porque no tienen capacidad o forma de poder atender a esas personas. Incluso en los hospitales han hecho salas principalmente para los niños sobre los que no se pueda hacer nada y les llevan allí para poder morir acompañados por su familia. Son desahuciados por el propio sistema sanitario porque ya no tienen ni los medicamentos ni los suministros médicos para poder atender a todos.
Tras más de un año y medio de masacre y genocidio de Israel sobre Gaza, además de la población gazatí, las agencias humanitarias también han sido atacadas. ¿Cómo se encuentran tanto las infraestructuras como el equipo humano de la UNRWA en Gaza?
UNRWA ha perdido a 310 compañeros. No hay palabras para explicar lo que se siente cuando sabes que tus compañeros están siendo diariamente asesinados. Acaba de llegarme un mensaje, ya son 311. Cada vez que hay que llamar a uno de ellos por un tema puramente de trabajo, la situación es indescriptible. Es inimaginable que tú tengas que llegar a tu trabajo cada día y que llames a un compañero y le preguntes si ha comido. Y que al otro lado de la línea te diga que llevan dos días sin comer y que está desesperado porque tiene cinco hijos. O que te digan que han bombardeado la tienda de campaña de al lado y ha entrado metralla en la suya, pero afortunadamente no ha herido a nadie.
Hace un par de semanas, uno de nuestros fotógrafos estuvo una semana sin poder hablar porque acababan de asesinar al que era su compañero de trabajo desde hace 18 meses. Estaba absolutamente derrumbado. Entonces, esta situación diaria es absolutamente insoportable, por supuesto, para ellos que son los que lo sufren, pero insoportable también para nosotros porque cada día tienes estas conversaciones con varias personas. Realmente no hay forma de describir esto porque es absolutamente distópico. Una sensación totalmente atroz que no se ha visto en ningún otro conflicto en la historia de Naciones Unidas.
¿Considera que la UNRWA y el resto de organizaciones humanitarias son un objetivo para el Ejército israelí?
El personal de UNRWA se siente como un objetivo. Con todas las acusaciones que ha hecho el Gobierno de Israel contra la agencia y todas las campañas de tergiversación de nuestro trabajo, lo que ha conseguido es que el personal de UNRWA se sienta así. 311 compañeros asesinados y se han bombardeado la práctica totalidad de las infraestructuras de la agencia.
No hay edificios que no se hayan visto afectados por las bombas o por el fuego de artillería de Israel. Tenemos casi todas nuestras escuelas, que son más de 250, total o parcialmente destruidas. Tenemos mucha población todavía acogida en nuestras escuelas porque no tienen otro lugar al que ir. También nos han bombardeado los centros de distribución de alimentos, almacenes, clínicas de salud…
En fin, las condiciones son durísimas, pero tengo que decir que tenemos un personal, de más de 13.000 trabajadores, que siguen cada mañana levantándose en sus tiendas de campaña o del suelo de una escuela para ir a trabajar sufriendo las mismas atrocidades que el resto de la población.
Otras víctimas de Israel son los integrantes de Flotilla de la Libertad. Una embarcación que solo buscaba llevar una cantidad simbólica de ayuda humanitaria. ¿Existen verdaderos mecanismos internacionales para frenar las constantes atrocidades que realiza Israel por encima de los derechos humanos?
A los líderes mundiales y a la comunidad internacional les quedan muchas herramientas que puedan utilizar para presionar a Israel y conseguir un alto el fuego definitivo, la liberación de los rehenes y la entrada necesaria de ayuda humanitaria. Hay que pasar de las palabras a la acción.
Las palabras, se ha visto, no sirven para que Israel deje de bombardear sus zonas civiles y siga aplicando un castigo colectivo sobre toda la población de Gaza, prohibiendo la entrada de la ayuda humanitaria. Lo que es necesario es que los gobiernos se comprometan a llevar a cabo acciones que fuercen a Israel de una vez por todas al alto el fuego y a la entrada masiva de ayuda humanitaria para poder revertir la situación. Es que estamos hablando de que ya son 54.700 personas asesinadas.
¿Cree que el aislamiento diplomático y las crisis del Gobierno israelí pueden provocar el fin de la era Netanyahu? ¿Cambiaría esto algo la situación en Gaza?
Lo que sí puedo decir es que la única forma para que haya un cambio real en Palestina es que se pusiera fin a la ocupación. Netanyahu lleva unos años en el poder y la ocupación israelí empieza en 1967, con lo cual el Gobierno ha pasado por otros dirigentes que han mantenido estas políticas de ocupación. Es la única forma de revertir esta situación de una vez por todas y que Palestina pueda ser un país, tenga unas fronteras y una relación de seguridad con Israel.






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