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Reino Unido desarrolla un programa secreto de propaganda para los musulmanes

Una unidad del ministerio del Interior británico que se fundó en 2007 tiene por objetivo llevar la propaganda del Gobierno hasta la comunidad musulmana de ese país. Poco a poco, las actividades de la unidad, opacas y no sujetas a ningún control, van accediendo a otros países de Europa y Oriente Próximo.

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Musulmanes rezan durante las celebraciones del Eid al-Adha en las ruinas de la mezquita en Nueva Delhi. / REUTERS - ANUSHREE FADNAVIS

El Reino Unido ha desarrollado un complejo programa de propaganda que se dirige específicamente a la comunidad musulmana. Inicialmente se centraba en los musulmanes de ese país pero ahora se dirige también a otras comunidades de Europa, de Oriente Próximo y del mundo musulmán en general.

Se trata de un programa secreto, según ha revelado el portal Middle East Eye (MEE), cuyo desarrollo y aplicación corre a cargo del ministerio del Interior británico, y en concreto lo dirige la Research, Information and Communications Unit (RICU). El programa produce gran variedad de materiales, como películas, actividades en las redes sociales, páginas de Internet, panfletos y noticias de prensa. Su objetivo es influir en la opinión pública musulmana mientras se oculta el papel que juega el Gobierno británico en la elaboración de los materiales.

La RICU ha otorgado a un consorcio de distintas compañías de comunicación un contrato para operar en Francia. El contrato dice que el consorcio deberá influir en la población musulmana de Francia con el fin de que el gobierno de París cree su propia propaganda, similar a la de RICU.

Actualmente la RICU está implicada en operaciones de propaganda que se llevan a cabo en Jordania, Argelia y Paquistán, y también mantiene operaciones en países europeos como Finlandia, Holanda y Bélgica. Otros países donde también interviene son Kenia, Bangladesh e Indonesia.

Los documentos citados por MEE no revelan detalles específicos de las operaciones que la RICU lleva a cabo en cada uno de los países citados, pero indican que implican desarrollo de estrategias en los medios de comunicación, producción de videos, desarrollo de páginas en Internet y desarrollo de blogs, así como “promociones pagadas en Facebook, Twitter y Snapchat”.

Recientemente la RICU trabajó con el instituto cultural British Council en una campaña en la que a través de música rap e incidencia en las redes sociales se promovía el sentimiento nacional tunecino en detrimento del islam. La Unión Europea también ha financiado proyectos de la RICU en Líbano y Marruecos. Además, la RICU orienta y trabaja como consultora en otros países miembros de la UE con los mismos objetivos.

En los últimos años, algunos medios de comunicación han indicado que RICU ha dicho en privado que sus actividades en el Reino Unido se llevan a cabo “a escala industrial”. Algunos de sus proyectos secretos que han trascendido a la prensa incluyen discusiones con estudiantes universitarios sin revelar que sus interlocutores representan al Gobierno británico.

RICU orienta y trabaja como consultora en otros países miembros de la UE con los mismos objetivos

Otro proyecto consiste en colgar cortometrajes o imágenes en Facebook, Twitter e Instagram sin reconocer que el gobierno está detrás de esas producciones. Otro en dejar panfletos en los buzones de 760.000 hogares de barrios donde hay una amplia población musulmana sin reconocer que detrás está el gobierno británico, y establecer una agencia de relaciones públicas que entrega a los periodistas noticias sin revelar que detrás está el gobierno.

Muchas de estas operaciones las realizan grupos sociales, pero nunca se indica que el Gobierno británico es el que mantiene el control editorial de los vídeos, los panfletos o los artículos que se publican en la prensa británica. Este sistema opaco se puede comparar al que suele utilizar Rusia en algunos países de Occidente según algunos funcionarios gubernamentales estadounidenses y europeos. Uno de los folletos distribuidos por la RICU se titula “Ayuda para Siria”.

Hace solo unos meses la RICU fue a los tribunales para evitar la obligación que en principio tenía, bajo las leyes de libertad de información, de revelar de qué manera trata de influir en las artes en el Reino Unido. Los tribunales dieron la razón a RICU y la unidad del ministerio del Interior pudo seguir manteniendo la opacidad hasta el día de hoy.

La RICU se estableció en 2007 como un órgano de la Oficina de Seguridad y Contraterrorismo del ministerio del Interior. Según indicaron varios de sus creadores, la RICU se inspiró en la unidad de propaganda británica de la Guerra Fría denominada Departamento de Investigación de Información. El mensaje de la RICU no se dirige a los sectores de población susceptible de radicalizarse, sino al conjunto de la población musulmana del Reino Unido.

Uno de los sectores de la población que más incumbe a la RICU es el integrado por los musulmanes varones de edades comprendidas entre los 15 y los 39 años. Los documentos vistos por MEE fueron redactados por funcionarios británicos contando con el asesoramiento de un oficial del ejército especializado en “operaciones de información” militares en Afganistán.

Uno de los documentos indica que la RICU es la unidad de comunicaciones estratégicas más avanzada del mundo. “En la actualidad, ningún otro país posee capacidades tan bien desarrolladas como las de la RICU”, dice el documento. El gobierno británico está tratando de convencer a otros países para que se embarquen en operaciones similares a las que lleva a cabo la RICU.

El hecho de que ahora la RICU quiera operar en Francia se ha recibido con escepticismo por parte de representantes de la comunidad musulmana en este país. “Se debería preguntar sobre las políticas exteriores de los países occidentales. En lugar de esta clase de iniciativas, ¿por qué no se detiene la venta de armas a Arabia Saudí?”, se preguntó Fateh Kimouche, editor de Al Kanz, una página que informa sobre asuntos relacionados con los musulmanes franceses.