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Reino Unido La lucha de una madre consigue que Reino Unido dé dos semanas de baja remunerada por la muerte de un hijo

La 'ley de Jack', en memoria de un niño de 23 meses cuya madre ha liderado la petición, se aplicará cuando el fallecido sea menor de dieciocho años o si la madre sufre un aborto a partir de las 24 semanas de embarazo. En España el máximo son cuatro días.

Imagen de Jack / Change,Org
Imagen de Jack / Change,Org

Jack tenía 23 meses cuando murió en 2010. Se ahogó en un estanque solo unos días antes de celebrar su segundo cumpleaños. Su madre, Lucy Herd, no pudo hacer nada para salvarlo. Tampoco para paliar el dolor que su pérdida le causó en aquel momento ni la que le sigue causando hoy. Pero sí ha logrado que, como asegura ahora, "su pequeña vida vaya a ayudar a miles de personas".

Ni siquiera habían enterrado aún a Jack cuando los jefes del entonces marido de Lucy lo llamaron para pedirle que se reincorporara al trabajo. A falta de una ley que estableciera lo contrario, podían hacerlo. Fue entonces cuando ella decidió canalizar todo aquel dolor en "garantizar que a ningún otro padre le dijeran que no podía faltar al trabajo para enterrar a su hijo", confiesa.

Nueve años después de aquello, esta semana el gobierno británico ha anunciado una ley que establece el derecho a un mínimo de dos semanas de baja remunerada tanto para los progenitores que pierdan un hijo menor de dieciocho años como para aquellos en cuyo caso la madre sufra un aborto cumplidas las veinticuatro semanas de embarazo.

Ahora la ley de Jack garantizará que, en el futuro, los padres de duelo estén más protegidos", ha declarado Lucy

Y tan evidente es que la medida se debe al esfuerzo de Lucy, que el ejecutivo de Boris Johnson la ha llamado ley de Jack. "Es un sentimiento maravilloso, al tiempo que agridulce. Me dijeron muchas veces que no lo lograría pero ahora la ley de Jack garantizará que en el futuro los padres de duelo estén más protegidos", ha declarado Lucy después de que la ministra de Empresas, Andrea Leadson, le comunicara la decisión y destacara que ningún otro país en el mundo cuenta con una baja por defunción remunerada tan extensa: "Puede haber pocas experiencias peores en la vida que la pérdida de un hijo" ha asegurado Leadson .

Por si a alguien le queda alguna duda, Lucy, que pasó por ello, confirma lo dura que puede llegar a ser: "Inmediatamente después de la muerte de un niño los padres tienen que hacer frente a su propia pérdida, al dolor de su familia - incluidos otros niños- así como a una gran cantidad de papeleo administrativo y otros asuntos". Y añade: "Una muerte súbita o accidental puede requerir de una autopsia o una investigación, hay que organizar un funeral y hay muchas otras organizaciones con las que ponerse en contacto, como el colegio". 

El texto presentado por el ejecutivo brillanico va incluso más allá de lo que Lucy y otras organizaciones solicitaban. En él no sólo se especifica que no importa el tiempo que los padres lleven trabajando para la empresa, también contempla que podrán beneficiarse de este permiso en un solo bloque de dos semanas o en sendos bloques de una semana a lo largo del primer año tras la pérdida.

Cada caso es un mundo y alrededor de 7.500 menores fallecen cada año en Reino Unido

¿Por qué? Para que sean ellos y quienes están a su lado quienes decidan cómo organizarse. Quizá además de en el momento de la muerte quieran reservarse unos días para la fecha en la que el niño o niña hubiera celebrado su cumpleaños o coincidiendo con el primer aniversario de la muerte. Cada caso es un mundo y alrededor de 7.500 menores fallecen cada año en Reino Unido, incluyendo en torno a 3.000 muertes fetales.

Con estas cifras sobre la mesa el ejecutivo británico calcula que la medida, que entrará en vigor tras su aprobación por parte del Parlamento el próximo 6 de abril, beneficiará a unos 10.000 padres cada año.

Hasta ahora la ley británica no establecía ningún permiso

¿Sabía que si un ser querido muere, su empleador no tiene por qué concederle tiempo libre en el trabajo? 

Así arrancaba la petición que Lucy puso en marcha hace años a través de la plataforma change.org  cuando comprobó en sus propias carnes que "aunque muchos empleadores ofrecen permisos por compasión que habitualmente son de tres días, no existe ningún derecho legal".

Desde distintas organizaciones que han hecho campaña junto a ella lo confirman: "Muchos padres se ven obligados a tomar decisiones difíciles sobre la vuelta al trabajo porque temen la pérdida de salario o de seguridad laboral", asegura Alison Penny, coordinadora de la Alianza Nacional de Duelo. De ahí que Sarah Harris, directora del área de apoyo y educación para el duelo de Duelo Infantil UK  se muestre convencida de que esta nueva media "ayudará a reducir una posible fuente de estrés adicional a los padres y les dará tiempo para tomar decisiones basadas en sus necesidades y no en su situación financiera".

En España el máximo son cuatro días

En nuestro país el permiso remunerado por defunción de un familiar es un derecho recogido en el artículo 37.3 del Estatuto de los Trabajadores y pone al mismo nivel la muerte de un hijo que la de un cónyuge, suegro, hermano, abuelo, nieto o cuñado, ya que recoge ‘familiares de hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad’.

En ese caso, y siempre que el trabajador lo avise y lo justifique previamente, podrá ausentarse con derecho a remuneración un mínimo de dos días y un máximo de cuatro días, si implica algún tipo de desplazamiento que no se especifica. Es exactamente el mismo permiso que por accidente o enfermedad graves, hospitalización o intervención quirúrgica sin hospitalización de un familiar.

Cierto es que, para no tener que depender de la buena voluntad de la empresa llegado el caso, los convenios colectivos de muchas empresas suelen ampliar dicho plazo o incluso establecer condiciones específicas.

Pero a día de hoy en España lo más parecido a un permiso de dos semanas remuneradas sigue siendo el que se establece exclusivamente en caso de matrimonio. Y es incluso superior: quince días naturales.