Rima Hassan, eurodiputada a bordo de la Flotilla secuestrada por Israel: "Fui esposada de pies y manos"
La política y activista de origen palestino denuncia que le prohibieron leer, escribir o salir al patio.

Madrid--Actualizado a
No importa cuántas veces impidan a la Flotilla de la Libertad alcanzar la costa de la Franja de Gaza. Siempre vuelve a intentarlo. El martes 16 de julio, el velero Handala amarraba en Gallipoli (Italia) con una decena de tripulantes internacionales dispuestos a llevar ayuda humanitaria a los palestinos.
La pasada expedición, llevada a cabo por el navío Madleen, fue saboteada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que el pasado 9 de junio asaltaron y secuestraron ilegalmente el barco antes de que pudiera completar su misión. Así describió los hechos Francesca Albanese, relatora de la ONU para los territorios ocupados palestinos. Tal y como denunció la abogada italiana -cuyo diagnóstico apoyaron políticos y juristas españoles-, la detención del Madleen se llevó a cabo de forma ilegal, en aguas internacionales.
Entre los tripulantes se encontraba Rima Hassan, eurodiputada francesa por La France Insoumise. La política y activista, de origen palestino, fue retenida durante cuatro días en una prisión israelí tras negarse a firmar un documento en el que reconocía haber cometido un acto ilegal. "Nosotros queríamos llegar a Gaza. Quiero recordar que las aguas territoriales de Gaza son palestinas y están controladas ilegalmente por Israel", explica en declaraciones a Público. La eurodiputada relata a este periódico cómo fueron aquellos días.
¿Qué puede contarnos del abordaje de las FDI al Madleen?
El secuestro del que fuimos objeto fue un verdadero acto de piratería. La noche entre el 8 y 9 de junio, un dron nos vigiló desde la 1 hasta las 2 de la mañana. Poco después, fuimos atacados por unos comandos que iban en lanchas rápidas. Llegaron por ambos lados a nuestro barco. Las zodiacs iban seguidas de varios navíos grandes que eran, creo, las bases de control para los soldados israelíes.
Primero nos rociaron con una pintura blanca lanzada por los drones. Luego, nos colocaron sobre la cubierta del barco, donde nos obligaron a pasar la noche. Por la mañana nos metieron en el pequeño salón que había en el interior del barco hasta que llegamos al puerto de Asdod [Israel]. En total, pasamos 20 horas en el barco con los soldados israelíes.
Algunos activistas, como Greta Thumberg o Sergio Toribio, regresaron a sus países poco después de tocar tierra. Pero usted y otros tripulantes de la Flotilla fueron retenidos varios días en Israel. ¿Qué pasó?
Efectivamente, Greta Thumberg y otras personas se vieron obligadas, por circunstancias personales, a firmar un documento para poder ser repatriadas cuanto antes. Pero otros nos negamos a firmar, porque hacerlo significaba reconocer que habíamos cometido un acto ilegal. El documento decía algo así como: "ustedes entraron voluntariamente y de forma ilegal en territorio israelí y por lo tanto serán objeto de un procedimiento de expulsión".
Llevarnos a la fuerza a territorio israelí fue una violación del derecho internacional
Reconocer esto iba en contra del sentido de nuestra acción. Es decir, nosotros queríamos ir a Gaza. Quiero recordar que las aguas territoriales de Gaza son palestinas y están controladas de manera ilegal por Israel. Además, la Flotilla fue secuestrada en aguas internacionales, por lo que llevarnos a la fuerza a territorio israelí fue una violación del derecho internacional.
La mayoría de la tripulación se negó a firmar el documento. De hecho, tal y como mostró el texto de los 10 relatores especiales de Naciones Unidas sobre el tema, nosotros habíamos cumplido perfectamente la legalidad en nuestra acción. Tanto al tratar de proporcionar ayuda humanitaria para los gazatíes como al hacerlo por vía marítima, incluso en un contexto de ocupación. Firmar era entrar en el juego de la propaganda israelí. Así que fuimos llevados al centro de Givon.
Dos días después de su detención supimos que la habían puesto en aislamiento. ¿Puede contarnos el motivo?
Si pedía agua, me increpaban: "Palestina no existe". Yo decía: "Por supuesto que existe". Y respondían: "Entonces, no tendrás vaso de agua"
Tanto Thiago Avila [activista brasileño a bordo del Madleen] como yo, pasamos un tiempo en aislamiento. Él, porque se negaba a comer todo lo que le traían a su celda. En mi caso, estuve en aislamiento un día entero por haber escrito en la pared de mi celda, rascándola, "Free Palestine".
Respecto al trato que recibí durante la detención, debo reconocer que mi caso fue un poco particular porque soy de origen palestino. Por ejemplo, me hablaban automáticamente en árabe. Me identificaban por mi origen y por quién era. A veces, cuando pedía un vaso de agua, me decían: "Palestina no existe", y yo respondía "por supuesto que sí, existe". Y entonces me decían: "Ah, bueno, en ese caso no tendrás vaso de agua". Tenían un comportamiento muy colonial conmigo y una actitud muy humillante. No sólo conmigo, también con el resto de la tripulación.
¿Podría detallarnos cómo fue el trato en la prisión?
Al principio estuve bien, porque compartía celda con Yasemin Acar [activista alemana de la Flotilla de la Libertad]. Eso nos permitía mantener el ánimo. Pero varias personas de la prisión nos dijeron que Ben Gvir [ministro de Seguridad Nacional israelí] pidió que se nos aplicara un trato especial. Como por ejemplo, que nos impidieran salir al patio.
Se nos prohibió salir al patio, tener libros o bolígrafos
Teníamos diez minutos de paseo por día, lo que es muy poco para despejar la mente. Se nos prohibió tener libros, bolígrafos o algo con lo qué escribir. No teníamos nada de nada en la celda. No podíamos leer ni ocupar la mente. Así que, bueno, cuatro días nos parecieron una eternidad en esas condiciones.
¿Y en aislamiento?
Fue mucho más complicado porque me trasladaron a otro complejo, donde la celda era mucho más pequeña y estaba muy sucia. Había un colchoncito que estaba húmedo y debajo había un montón de bichitos pequeños. Ese complejo es conocido por ser muy insalubre y estar sobrepoblado. Pero yo estaba sola en una celdita de unos pocos metros cuadrados…qué sé yo. El aire era irrespirable. Terminé sentándome en el suelo, al lado de la puerta de la celda, porque el colchón estaba infestado de bichos, de colillas de cigarrillos mojadas aplastadas debajo… También fui esposada de manos y pies.
En las paredes de aquella celda escribí "Palestina", "Gaza genocidio" y "Nakba". Cuando lo vieron, el director de la prisión vino a buscarme y me dijo: "Aquí decido yo, vas a quedarte siete días en aislamiento. Me da igual si los otros se van antes o no. Tú vas a hacer siete días".
¿Pudo hablar de esto con alguien? ¿Recibía alguna información del exterior?
Sí, pude ver en dos ocasiones a mi abogada y, mientras estaba en aislamiento, pude ver una vez al cónsul francés. Le hice llegar el mensaje de que iba a iniciar una huelga de hambre si me dejaban en aislamiento. Aquella misma noche me sacaron de la celda de aislamiento después de pasar todo el día allí. Después seguí comunicándome con el cónsul, a quien le hice llegar una algunos mensajes y él, a su vez, me mantenía informada de lo que le decía mi equipo y de las reacciones de orden político y diplomático.
¿Se utilizó alguna forma de tortura -psicológica, emocional o física- contra usted?
Tenían el cuerpo cubierto de chinches sin que hubiera ninguna reacción por parte del personal de la prisión
No, yo no sufrí tortura. Aunque creo que la experiencia fue especialmente complicada para los compañeros que estaban en el complejo de hombres. Su colchón estaba infestado de chinches y tenían todo el cuerpo cubierto de picaduras. Las autoridades de la prisión lo dejaron pasar conscientemente. Se negaron a cambiar los colchones y a darles una pomada para poder tratar las picaduras. Tampoco pudieron ver a enfermeros ni trataron la celda para evitar que siguieran picándoles. Tenían el cuerpo entero cubierto de chinches y no hubo ninguna reacción por parte del personal de la prisión.
Nosotras tuvimos suerte porque en la celda que compartí con Yasemin no había chinches. Sí hubo prácticas que no son tortura pero que son muy humillantes. Por ejemplo, las esposas en los pies y en las manos que nos pusieron a Thiago y a mi. Y luego, los ataques verbales, como cuando decían: "Palestina no existe" o "tu pueblo no existe", etcétera. Eran más lo que decían y la manera en la que nos hablaban.
Usted fue la única eurodiputada que se unió a la Flotilla de la Libertad. ¿Qué le motivó a participar y cómo reaccionaron sus compañeros?
No fui elegida para quedarme en una oficina parlamentaria, sino para defender la causa palestina
Efectivamente, fui la única diputada que participó en la acción. Para mí, era una cuestión de coherencia. Considero que yo no fui elegida para quedarme en una oficina parlamentaria, sino para defender la causa palestina, que está ligada a la cuestión del derecho internacional y, a su vez, con la defensa de los derechos humanos. Por lo tanto, no puedo quedarme en el Parlamento Europeo, ni apoyarme en sus decisiones debido a la complicidad existente entre los dirigentes europeos e Israel.
Así que es absolutamente necesario que no solo yo, sino que todo el mundo sea consciente de que esto se juega un poco en todas partes: en las iniciativas ciudadanas, en acciones como la de la Flotilla de la Libertad, que busca sensibilizar y romper simbólicamente el bloqueo, pero también, en las movilizaciones, las manifestaciones, los boicots.
Para mí es una cuestión de coherencia y de responsabilidad. Fui elegida para llevar adelante esta causa y mis responsabilidades suponen que lo haga hasta el final, incluso si eso implica arriesgar la vida. Así que, bueno, también es el precio del un compromiso con una lucha.
En cuanto a mis colegas, me apoyaron en el Parlamento Europeo, al menos en el grupo de la izquierda. A raíz de mi detención, he observado algo que considero que es una buena noticia, y es que muchos colegas quieren participar en este tipo de acciones. Espero haber abierto, a mi escala, un camino para que haya más y más personalidades políticas que se involucren este tipo de acciones.


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