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Violencia machista Miles de mujeres protestan por la salida de Turquía del Convenio de Estambul

Esta decisión ha generado el rechazo de los partidos de izquierda y de la comunidad internacional, que consideran este movimiento de Erdogan como un retroceso en los derechos de las turcas.

Protesta Ankara
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. PRESIDENT PRESS OFFICE / EFE

Decenas de miles de personas, en su mayoría mujeres, se manifestaron este jueves en decenas de ciudades turcas contra la retirada de Turquía del Convenio de Estambul -un tratado internacional para combatir la violencia machista- que se hizo efectiva hoy.

Bajo gritos como "El Convenio da la vida", "No callaremos, no tenemos miedo, no obedeceremos" o "No caminarás sola", varias miles de activistas se congregaron en un extremo de la céntrica calle Istiklal en Estambul para protestar contra la retirada del Convenio.

"Es más importante que nunca que estemos hoy en la calle. Desde que se anunció la salida del convenio nada ha mejorado. Por lo contrario, todo ha empeorado. El Estado debe proteger a las mujeres", dijo la activista Tugçe Sönmez. "No aguantamos más. Se debe aplicar el convenio, no confiamos en una ley local. Está claro que no saben prevenir la violencia", subrayó otra participante, que se identificó como Firde.

En Estambul, la policía permitió finalmente la marcha, pero en Esmirna, la tercera ciudad de Turquía, agentes antidisturbios cargaron con gas pimienta contra una marcha de cientos de mujeres, informa el diario "Evrensel".

En otras ciudades grupos de mujeres salieron a la misma hora a las calles o plazas, mientras que en la capital, Ankara, tuvieron lugar varias marchas en distintos distritos, con la policía intentando impedir algunas.

¿Por qué abandona del tratado contra la violencia machista?

Erdogan anunció la retirada de forma sorpresiva en marzo, tras una insistente campaña de sectores ultraislamistas que acusaban al Convenio de destruir los valores de la familia y de "promover la homosexualidad", pese a que el tratado no menciona la homosexualidad en ninguna parte.

Fue el propio Erdogan quien firmó, entonces como primer ministro, el Convenio en 2011 e impulsó la ratificación en el Parlamento en 2012, y la retirada se interpreta como un giro hacia el sector ultraconservador e islamista de la sociedad turca.

Cada año, entre 300 y 400 mujeres mueren en Turquía asesinadas por sus parejas, exparejas o pretendientes, pero también por sus propios familiares, para los que la vida sexual de una mujer soltera o divorciada se interpreta como una afrenta al honor de sus parientes.

La ONU pide a Turquía reconsiderar su salida del tratado 

El Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer pidió a Turquía que reconsidere su decisión, efectiva desde hoy, de salir de la Convención de Estambul, un tratado contra la violencia machista, como cuestión de "máxima prioridad y por todos los medios posibles".

"La decisión de Turquía de retirarse de la Convención de Estambul, que entra en vigor hoy, es profundamente lamentable y debe revertirse", aseguró el comité de Naciones Unidas en un comunicado.

El Comité de la ONU afirmó que la convención es un instrumento de derechos humanos cuyo objetivo es proteger a las mujeres contra todos los tipos de violencia y responsabilizar a los perpetradores.

Su rechazo en medio de una pandemia mundial podría aumentar la brecha de protección para las mujeres y las niñas, sobre todo en Turquía, en un momento en el que la violencia de género está en incremento, según denunció el comunicado.

Además de la ONU, el Consejo de Europa, la Comisión Europea, gobiernos de la Unión Europea y organizaciones no gubernamentales han pedido al Gobierno turco que reconsidere la decisión de abandonar el acuerdo.

Dicha decisión ha provocado protestas durante esta jornada en las principales ciudades del país, por parte de organizaciones feministas turcas.

Las promesas de Erdogan

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha prometido este jueves que combatirá la violencia contra las mujeres, el mismo día que se hace efectiva la retirada de Turquía del Convenio de Estambul, anunciada en marzo pasado.

"Nuestra lucha contra la violencia hacia las mujeres no empezó con este tratado ni terminará con la retirada del tratado", dijo el mandatario turco en un discurso transmitido en directo en la cadena NTV, al dar a conocer un plan nacional de lucha contra la violencia machista.

"Combatir la violencia contra las mujeres es parte de nuestras prioridades. Apoyo todos los pasos que se han dado. He tratado personalmente los problemas que han surgido", dijo Erdogan, anunciando la apertura de otros nueve refugios para mujeres víctimas de violencia en los próximos cuatro años.

El presidente hizo estas declaraciones cuando faltan pocas horas para las manifestaciones feministas en toda Turquía en protesta por la retirada de Turquía del Convenio de Estambul, un tratado internacional firmado en 2011 en la ciudad del Bósforo que obliga a sus signatarios a destinar recursos a una eficaz lucha contra la violencia machista.

El conservadurismo frena la lucha contra la violencia machista en el Este de Europa

El tratado del Convenio de Estambul, promovido por el Consejo de Europa, fue un hito en la lucha contra la violencia contra las mujeres y el primero en fijar tanto normas vinculantes sobre el castigo a los agresores, sino también medidas preventivas y de protección para las víctimas.

El convenio, que entró en vigor el 1 de agosto de 2014, ha sido firmado por 45 miembros del Consejo de Europa, todos menos Rusia y Azerbaiyán. Tras la salida de Turquía, 34 países lo han ratificado.

En la UE, Bulgaria, Eslovaquia, Hungría, Letonia, Lituania y República Checa no lo han ratificado. Polonia lo hizo, pero el ultraconservador partido Ley y Justicia inició los trámites para abandonarlo tras llegar al poder.

Estos países han rechazado el documento alegando que atenta contra los "valores familiares tradicionales" y difunde una "ideología de género", una de las disputas fundamentales.

En las poco más de 20 páginas del Convenio se menciona 25 veces la palabra género, que se define así: "los roles, comportamientos, actividades y atributos socialmente construidos que una sociedad determinada considera apropiados para mujeres y hombres".

También se define "violencia de género" como "la dirigida contra la mujer por ser mujer o que afecta a las mujeres de manera desproporcionada".

El texto destaca "la naturaleza estructural de la violencia contra las mujeres" y promueve su "empoderamiento" y erradicar los "prejuicios, costumbres, tradiciones" basadas en la idea de la inferioridad de la mujer o en roles estereotipados.

La palabra homosexualidad no aparece en el texto, pero sí que las víctimas no pueden ser discriminadas por ningún motivo, específicamente por "orientación sexual" o "identidad de género".

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