'Público' e Igualdad rinden homenaje a mujeres que cambiaron la historia desde las trincheras
El evento, a través del Instituto de las Mujeres, hizo un reconocimiento a mujeres anónimas que han contribuido a hacer una España mejor desde la educación, el deporte, la justicia, la sanidad, el feminismo y la cultura.

Madrid--Actualizado a
El Homenaje a Mujeres que han hecho Historia organizado por Público y el Ministerio de Igualdad ha querido reconocer este miércoles la labor de Carmen Arce, Begoña San José, Irune Costumero, Isabel Jiménez, Isabel Giménez y María Luisa Solá. Al inicio del evento, Paquita Sauquillo dio un paso al frente: "Cuando yo nací, las mujeres en España éramos menores de edad perpetuas. No podíamos trabajar, abrir una cuenta bancaria o viajar sin el permiso de un hombre". Tras ella, avanzó Cristina Almeida: "Cuando yo nací, en 1944, las mujeres en España carecían de derechos básicos. La dictadura franquista nos consideraba dependientes, sin autonomía ni voz propia". A su lado, Rosa María Calaf se adelantó: "Cuando yo nací, en el 45, las mujeres vivíamos bajo el franquismo, una dictadura que nos confinaba al hogar, a la crianza y al cuidado familiar como único destino posible".
Rosa Villacastín tomó también la palabra: "Cuando yo nací, la ley y la costumbre nos marcaban los límites: la voz baja, las manos siempre ocupadas, la vida escrita por otros". Le siguió Marta Nebot: "Cuando yo nací, en 1975, España empezaba a despertar de su largo silencio. Las mujeres ya podíamos estudiar, votar y trabajar, pero aún cargábamos con siglos de miradas que nos querían discretas, secundarias y decorativas". Sarah Santaolalla fue la última en dar un paso adelante. "Cuando yo nací, en 1998, las mujeres en España vieron avances significativos en sus derechos, con la aprobación de la ley de conciliación de la vida familiar y laboral, que incluía permisos retribuidos, reducción de jornada y excedencias por maternidad y cuidado de familiares".
Seis voces se entrelazaron para recorrer, de generación en generación, la historia de una conquista inacabada. La sala de la Biblioteca Nacional de España (BNE) se llenó de aplausos y ovaciones. Así arrancó a las 18.30 horas de este miércoles el acto Homenaje a Mujeres que han hecho Historia. La iniciativa, organizada por Público en colaboración con el Ministerio de Igualdad a través del Instituto de las Mujeres y la propia BNE.
La ceremonia fue presentada por Ana Pardo de Vera, directora corporativa y de relaciones institucionales de este diario, junto a María José Pintor, directora de comunicación y eventos. "Las seis mujeres que han tomado la palabra representan la evolución de nuestros derechos y libertades, pero aún queda mucho por hacer. No podemos negar lo avanzado, pero tampoco permitir retrocesos. Con estas palabras damos comienzo al acto", adelantó Pardo de Vera. El director de Público, Manuel Rico, quiso hacer un homenaje a cada una de las premiadas: "Son un ejemplo de fortaleza, valentía y determinación". Cerró el acto la ministra de Igualdad, Ana Redondo.
Cristina Hernández: "El feminismo responde con una fuerza que incomoda y pone memoria donde otros quieren borrar el rastro"
El acto continuó con la bienvenida de Óscar Arroyo, director de la Biblioteca Nacional de España. "Cuando yo nací, en 1975, esta casa ya tenía 250 años y no había tenido ni una sola directora. Hubo que esperar hasta principios de los años 80 para que la primera fuera Alicia Girón. Confío en que en los próximos meses podamos poner su nombre a una de las salas de esta institución", dijo. Arroyo completó que "para la BNE acoger este acto de Público es no solo un honor, sino también una obligación ética, un acto de justicia".
A continuación, Pintor dio paso a Cristina Hernández, directora del Instituto de las Mujeres, quien comenzó su intervención con un mensaje de reivindicación y memoria feminista: "Amigas y amigos feministas, es un verdadero honor darles la bienvenida a este acto de homenaje. Va a ser una tarde para celebrar a tantas mujeres que hicieron la España que ya somos. La memoria es una tarea profundamente política. Durante demasiado tiempo, la historia se construyó sin nosotras, sin nuestras voces. Recordar no es conservar, es rehacer".
Asimismo, Hernández defendió que la recuperación de la memoria de las mujeres no busca añadir piezas sueltas, sino completar el relato colectivo del país desde una perspectiva justa. "Reivindicar la memoria feminista es una convicción política —afirmó—, el resultado de una reconstrucción común del pasado, que garantiza que las contribuciones de las mujeres ocupen el lugar que históricamente se les negó". Sentenció que el feminismo es un pilar esencial de la democracia: "Responde con una fuerza que incomoda, pone memoria donde otros quieren borrar el rastro y afirma, con relato, ciencia y datos, la verdad de las mujeres".
Manuel Rico: "Las mujeres que hoy reciben este reconocimiento son un ejemplo de fortaleza, valentía y determinación"
El director de Público, Manuel Rico, tomó la palabra para agradecer la presencia de las autoridades y de las mujeres homenajeadas. En su intervención, enfatizó que "las mujeres que hoy reciben este reconocimiento son un ejemplo de fortaleza, valentía y determinación. Las define su carácter y su perseverancia para derribar obstáculos, para enfrentarse una y otra vez a los prejuicios, las injusticias y las desigualdades". Dedicó unas palabras a cada una de las galardonadas. "Gracias por enseñarnos que el único camino es la lucha. Gracias por hacer historia día a día", concluyó. Al acto también asistió el director general y de relaciones institucionales de Público, Chema Crespo, y Carlos Martínez, alcalde de Soria y candidato del PSOE a la presidencia de Castilla y León.
Seis mujeres galardonadas
La velada incluyó una entrega de premios que reconoció a mujeres cuyo trabajo ha contribuido a moldear España desde la educación, el deporte, la justicia, la sanidad, el feminismo y la cultura. Seis mujeres anónimas que han hecho posible el país que conocemos hoy: Isabel Jiménez, María Luisa Solá, Irune Costumero, Isabel Giménez, Carmen Arce y Begoña San José. Como recuerdo de su trayectoria, cada una recibió una pieza única y exclusiva de la pintora Yolanda Lalonso.
María Luisa Solá: "Lo conseguí y he seguido trabajando hasta hoy. Esa ha sido mi vida: luchar y seguir luchando para ganarme un puesto"
Seis mujeres que cambiaron la historia desde las trincheras. María Luisa Solá fue la primera en subir al escenario. Es una de las grandes voces del cine español. Actriz de doblaje, ha dado vida a más de 3.000 personajes, convirtiéndose en un referente de la industria audiovisual. Con emoción y humor, recordó sus inicios y su perseverancia a lo largo de los años: "Nací en 1939 y estoy muy feliz de continuar con mi trabajo, de seguir en la brecha y de luchar por la profesión y por todo lo que está a mi alcance. Empecé muy joven, en la radio, con 16 años, y después en el doblaje. Siempre he tenido que pelear, convencer a mis padres, abrirme camino. Lo conseguí y he seguido trabajando hasta hoy. Esa ha sido mi vida: luchar y seguir luchando para ganarme un puesto, para ser algo más, para poder dirigir una sala de doblaje o escribir los diálogos de una película. Hay que seguir luchando".
A continuación, recibió su premio Begoña San José. Es una de las pocas activistas feministas que resistieron durante la época franquista. Además, fue la primera mujer en liderar la Secretaría de la Mujer en CCOO, impulsando avances históricos en derechos laborales y de igualdad. Con una mirada que abarcó medio siglo de lucha, San José aprovechó su intervención para repasar los hitos del movimiento feminista en España: "Quiero aprovechar para conmemorar los 50 años del movimiento feminista. El feminismo ha mejorado el mundo y ha mejorado este país. Hoy tenemos el triple de mujeres con empleo que cuando comenzó la democracia", infirió. "Gracias al feminismo y a sus alianzas se legalizaron los anticonceptivos, el divorcio y se visibilizó la realidad del aborto clandestino. Eso cambió la vida de millones de mujeres".
Begoña San José: "A las que estaréis vivas dentro de 50 años, confío en que aprovecharéis el capital del feminismo para afrontar los retos que vienen"
San José repasó también la consolidación institucional del feminismo tras la creación del Instituto de las Mujeres y la aprobación de leyes clave como la Ley de Igualdad de 2007, así como los pactos de Estado contra la violencia de género. Pero no eludió la autocrítica ni la advertencia: "El feminismo es diverso. Lo ha sido siempre. Pero también está precarizado: la externalización debilita las políticas públicas y pone en manos de empresas lo que debería ser responsabilidad directa del Estado. La universalidad de los derechos humanos está amenazada". Y enumeró los desafíos actuales: la crisis climática, el auge de la extrema derecha, el discurso del odio o la desigualdad económica. "A las que estaréis vivas dentro de 50 años, confío en que sabréis aprovechar este capital del feminismo para afrontar los retos que vienen. Merece la pena trabajar colectivamente".
Isabel Giménez ocupó el tercer turno. Es jueza sustituta y defensora de la infancia. Desde los tribunales, ha combatido la violencia vicaria y el uso del inexistente Síndrome de Alienación Parental (SAP). Además, escribe cartas a los hijos e hijas de padres maltratadores recordándoles que nada justifica la violencia. Es coautora del libro Hijas del miedo, de la Asociación de Mujeres Juezas (AMJE), y participa en el largometraje documental No estoy loca, dirigido por María Bestar. Conteniendo las lágrimas, leyó un conmovedor poema dedicado a las niñas y los niños que sufren violencia vicaria.
Carmen Arce: "Doy las gracias a las personas que me han puesto dificultades. Si no me lo hubieran puesto tan difícil, no habría aprendido tanto"
También subió al escenario Carmen Arce, conocida como Kubalita, la primera guardameta internacional de la selección española de fútbol femenino. Su trayectoria abrió camino a generaciones de mujeres en el deporte, derribando barreras y convirtiéndose en un referente dentro y fuera del campo. Rememoró los momentos de luz y de sombra de su carrera: "Me siento una mujer muy afortunada. He tenido una familia que vive y deja vivir, y he podido trabajar en lugares donde hay excelencia y humanidad. Pasé de llenar estadios y salir en todos los periódicos a que, de repente, nos apagaran", relató. "Tuve una lesión de rodilla poco después de dejar el fútbol, y para una chica adolescente fue muy duro. Aprendí que yo también quería cuidar. Hubo una oscuridad muy grande, un duelo difícil para poder recordar la parte de futbolista".
Arce compartió un momento simbólico en su proceso de sanación: "Mi curación para volver a ser Kubalita llegó gracias a una llamada desde la Universidad de Londres. Un chico, con un perfecto acento andaluz, me preguntó: '¿Es usted Kubalita?'. Gracias a él, se curó parte de mi duelo". Cerró su intervención con un mensaje de gratitud y resiliencia: "Quiero dar las gracias a todas las personas que me han puesto tantas dificultades. Por ser mujer, enfermera y futbolista. Si no me lo hubieran puesto tan difícil, no habría aprendido ni mejorado tanto".
Le siguió Irune Costumero, una luchadora incansable contra el falso Síndrome de Alienación Parental (SAP), una teoría sin base científica que durante años se ha utilizado para retirar la custodia a madres protectoras que denuncian violencia. Su historia personal es un reflejo de esa injusticia: le arrebataron a su hija cuando tenía cinco años para entregársela al padre al que había denunciado por malos tratos, nunca condenado. Con la voz entrecortada, Costumero quiso comenzar agradeciendo el apoyo recibido: "Dentro de Público quiero hacer una mención especial a María José Pintor, porque además de ser una grandísima periodista, es una grandísima mujer. Me tendió la mano sin conocernos, escuchó a mi hija y esa mano no la ha soltado nunca", expresó emocionada.
Irune Costumero: "Nuestras criaturas tienen derecho a vivir sin violencias, y la judicatura tiene la obligación de hacer cumplir las leyes"
Costumero aseguró que nunca imaginó recibir un homenaje por una lucha tan dolorosa: "Durante estos larguísimos nueve años dando la cara contra el inexistente SAP, por tantos niños atrapados en las garras de un sistema que en lugar de protegerles les da la espalda, el desgaste físico y mental ha sido enorme. Pero también la satisfacción de ver que cada vez más personas se atreven a hablar públicamente". Y añadió: "Aun así, tengo la sensación de que no se hace todo lo que se debería. Prevalece todavía el pater familias. Vamos tarde. Nuestras criaturas tienen derecho a vivir sin violencias y sin abusos, y la judicatura tiene la obligación de hacer cumplir las leyes sin mirar la biología. Este homenaje se lo dedico a mi hija. Cuando me la arrancaron, le prometí que jamás pararía hasta que volviera a casa, a su hogar. No pararé, y sé que mucha gente conmigo tampoco lo hará".
Isabel Jiménez fue la última en recibir su reconocimiento. Mujer gitana y maestra, ha dedicado su vida a abrir caminos para las niñas y los niños gitanos, defendiendo la educación como herramienta de transformación y justicia social. En su intervención, recordó con orgullo sus raíces y la historia de su pueblo: "Fue en mi ciudad donde se firmó el primer salvoconducto para que los gitanos pudiésemos permanecer y circular por las tierras de Aragón. Seguimos trabajando para lograr la igualdad". Jiménez evocó también sus inicios como docente en los años ochenta: "A mediados de los 80, cuando empecé a dar clase a personas adultas, recuerdo la escasez de recursos. Quiero resaltar la importancia de mis padres: mi padre gitano me educó en valores como la solidaridad y el respeto hacia todos los miembros de la comunidad, y mi madre, no gitana, me enseñó el valor". "Me alegro de haber vivido entre dos culturas y de haber contribuido a mejorar mi entorno. Sentirme como uno de los ladrillos que impiden que se cuele el frío en esta casa que es de todos", concluyó.
Isabel Jiménez: "Me alegro de haber vivido entre dos culturas y de haber contribuido a mejorar mi entorno"
El acto concluyó con la intervención de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, quien, además de felicitar a las premiadas y agradecer la presencia de las autoridades, lanzó un mensaje de unidad y sororidad. "Caminamos sobre las huellas de mujeres inmensas que nos han abierto camino. Nuestras hijas y nietas, sin vosotras, no podrían encontrar un mundo más fácil". Redondo recordó los retos históricos y los avances alcanzados: "Cuando yo nací, muchas mujeres no podían trabajar ni viajar al extranjero sin autorización paterna; nuestras capacidades estaban reducidas. Afortunadamente, algunas brechas han ido disminuyendo: la de género, a pesar de que este año 36 mujeres han sido asesinadas; la laboral, con más de diez millones de mujeres trabajando; pero la de los cuidados aún persiste. Los avances son incuestionables, pero queda mucho por hacer, y en ese 'mucho por hacer' es imprescindible ir de la mano, tejer redes potentes de mujeres con una agenda feminista clara y, también, con ellos, porque los necesitamos".
Ana Redondo: "El negacionismo de la violencia de género y vicaria amenaza con devolvernos a tiempos de silencio"
La ministra alertó también sobre los riesgos del negacionismo y las amenazas actuales: "Vivimos un momento de encrucijada: el negacionismo de la violencia de género y vicaria amenaza con devolvernos a tiempos de silencio que creíamos superados. No podemos dar ni un paso atrás. Pero no basta: hay que dar saltos hacia adelante y seguir luchando por leyes que protejan nuestros derechos. Nos lo merecemos". Entre vítores, quedó patente que las seis premiadas representan a miles de mujeres que, con su valentía y esfuerzo, transformaron la historia y abrieron camino para las generaciones que siguieron.





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