Solo tres mujeres sacan plaza de bombera en Madrid: "Nos echan de la profesión"
Las aspirantes denuncian que las pruebas físicas son "discriminatorias" ya que la marca mínima para aprobar es idéntica para hombres y mujeres sin tener en cuenta las diferencias fisiológicas.
En la última convocatoria de la Comunidad de Madrid solo cinco mujeres superaron las pruebas físicas, frente a 486 varones. De ellas, solo tres lograrían conseguir plaza, según los resultados provisionales.

Madrid--Actualizado a
En la Comunidad de Madrid, las mujeres que visten el uniforme de bombera caben en una sola fotografía. No llegan ni al 1% del total de efectivos profesionales. Y aunque la última convocatoria parecía abrir una puerta -se ofertaban 267 nuevas plazas- apenas tres de ellas serán ocupadas por mujeres. Esas tres aspirantes no solo superaron las pruebas sino que estaban entre las 55 mejor puntuadas en el examen teórico. Aun así, forman parte de una estadística que sigue siendo mínima, casi invisible.

El obstáculo, según vienen denunciando desde hace años las aspirantes, no está en el conocimiento ni en la vocación, sino en las pruebas físicas, las cuales califican de "discriminatorias". La marca mínima indispensable (nota para aprobar) es idéntica para hombres y mujeres en estas pruebas. Las opositoras denuncian que esto supone un agravio para las mujeres ya que, tal y como dicen los estudios científicos, los hombres cuentan con una "ventaja en parámetros fisiológicos como los niveles de hemoglobina, la capacidad de transporte de oxígeno, el gasto cardíaco y el VO2 máximo".
Al no existir una Ley de Emergencias nacional, cada Comunidad Autónoma es libre de decidir su propio marco legal, el régimen jurídico de sus Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento y los requisitos de acceso. En la última convocatoria de la Comunidad de Madrid se presentaron 2.025 candidatos, de los que tan solo 74 eran mujeres. Solo 596 aspirantes superaron el primer examen teórico, 16 mujeres y 580 hombres. La segunda prueba consistía en las pruebas físicas donde solo cinco mujeres lograron aprobarlas, frente a 486 varones. Al final, de las 267 plazas disponibles, 264 serán ocupadas por hombres y únicamente tres por mujeres, según los resultados provisionales a falta de las últimas pruebas de fobias y reconocimiento médico, que suelen superar la totalidad de aprobados.
En la última convocatoria de la Comunidad de Madrid se presentaron 2.025 candidatos, de los que tan solo 74 eran mujeres
Esta situación se ha convertido en la tónica habitual, en convocatorias anteriores el acceso femenino fue prácticamente nulo: en 2016 ninguna mujer consiguió plaza, en 2018 solo una, en 2022 fueron dos y en 2023 ninguna.
Estas cifras, denuncian las aspirantes, contradicen los principios de igualdad establecidos en la Constitución y en leyes como la Ley Orgánica 3/2007 y la Ley 15/2022, que buscan eliminar la discriminación por razón de sexo y garantizar igualdad de oportunidades en el acceso al empleo público y privado. Además, el I Plan de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la Comunidad de Madrid, aprobado en 2022, establece que los procesos selectivos deben garantizar condiciones justas para todos, especialmente en cuerpos donde las mujeres están infrarrepresentadas.
A pesar de la abundante legislación que defiende la paridad, el Cuerpo de Bomberos del Gobierno de Ayuso se mantiene como uno de los cuerpos profesionales más masculinizados del país. Desde Comisiones Obreras denuncian que, "a nivel operativo, desde que entró la primera bombera -ya jubilada- hasta hoy, solo han ingresado nueve más en las categorías de mayor exigencia física frente a unos 1.000 hombres". Según la Consejería de Interior, hay 59 bomberas entre los 1.648 efectivos, apenas el 3,5%, aunque no todas participan en tareas de extinción de incendios. CCOO asegura que el número real de mujeres activas en tareas operativas es casi anecdótico, unas diez, menos del 1%. Con las nuevas tres incorporaciones, esta cifra apenas subiría hasta el 1,12%.
El sindicato advierte que la plantilla femenina, tanto en escala operativa como en el nivel de oficiales, sufre una desigualdad continuada. Por ello proponen "un plan de igualdad específico, similar a los implementados en otros cuerpos tradicionalmente masculinizados, como el Ejército o la Policía, para analizar las causas y, mediante diagnósticos independientes, proponer medidas que eliminen esta desigualdad".
CCOO propone un plan de igualdad específico, similar a los de otros cuerpos masculinizados como el Ejército
Mientras tanto, señala que es evidente la necesidad de adaptar los baremos de las pruebas físicas. Argumentan que "no está demostrado que los estándares actuales sean necesarios para el trabajo de bombero" y que, al aplicarse de manera idéntica a hombres y mujeres, se convierten en una "criba competitiva, que como en cualquier competición los tiempos deben ser diferentes entre hombres y mujeres debido a criterios biológicos".
Obligadas a abandonar su sueño o intentarlo fuera
Paula (nombre ficticio para proteger su identidad), aspirante de esta promoción, relata que la dificultad de acceder al Cuerpo le ha llevado a plantearse abandonar la oposición. "Se convierte en un proceso imposible. Nos están echando directamente de la profesión y se pierden todos aquellos valores que podemos aportar, tanto al servicio como a la población", denuncia. "Nos sentimos excluidas, ninguneadas, sin oportunidad de demostrar que somos válidas", añade.
"Nos sentimos excluidas, ninguneadas, sin oportunidad de demostrar que somos válidas" , denuncia una opositora
Muchas de ellas, en cambio, deciden presentarse directamente en otras autonomías que sí ofrecen evaluaciones ajustadas por sexo. "Algunas lo intentan en otras comunidades, mientras otras tenemos que resignarnos a aceptar que no vamos a poder ser bomberas", denuncia Paula.
Las opositoras reclaman que en Madrid se establezcan políticas de discriminación positiva como ya ocurre en muchas otras comunidades. En Catalunya, por ejemplo, 95 mujeres entraron en la última promoción gracias a estas políticas con las que reservan el 40% de las plazas para ellas. Además, su modelo de evaluación distribuye los puntos de manera equilibrada entre temario, pruebas físicas, oficios y entrevista, a diferencia de Madrid, donde las pruebas físicas representan el 60% de la nota final frente al 40% del examen teórico.
Junto con sindicatos como Comisiones Obreras, las aspirantes reclaman revisar las bases de acceso al Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid para "adecuar las pruebas físicas a un rendimiento realista e igualitario entre mujeres y hombres". El informe que han elaborado para reclamar la revisión de las bases señala que establecer marcas mínimas iguales para hombres y mujeres dificulta enormemente el acceso femenino, mientras que permite a los hombres obtener puntuaciones más altas con facilidad.
Las aspirantes reclaman revisar las bases de acceso para "adecuar las pruebas físicas a un rendimiento realista e igualitario"
Las opositoras aseguran que habían solicitado un encuentro con Carlos Novillo, consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, que iba a celebrarse este jueves, pero según las opositoras, fue cancelado el martes sin explicación. "Hemos intentado hacerle llegar nuestras peticiones y quejas de mil maneras, pero Novillo no nos escucha", denuncian. Sin embargo, desde la Consejería aseguran a Público que "no estaba prevista ninguna reunión con el consejero" en relación con este asunto. Apuntan que fue un diputado de otro partido "quien invitó a las aspirantes a la Asamblea de Madrid para mantener un encuentro con el consejero. Al diputado ya se le trasladó que habían sido atendidas previamente por el director general de Emergencias en una reunión celebrada también en la Asamblea, y que es él quien está gestionando directamente sus peticiones", añaden. Al margen de esta cuestión, fuentes de la Consejería han declinado hacer comentarios sobre la posibilidad de revisar las bases de los exámenes.
Las opositoras, por su parte, se plantean tomar acciones legales. "Si no se modifican las bases, estamos dispuestas a presentar una denuncia. Es un trabajo masculinizado y estamos infrarrepresentadas", advierte Paula.
Actualmente, en una prueba de resistencia de 2.000 metros en la Comunidad de Madrid -uno de los exámenes físicos a superar-, los hombres deben superar los 7’40” para aprobar, mientras que en otros cuerpos similares como el Consorcio de Murcia o el Ayuntamiento de Málaga la marca mínima es de 7’10” y 7’15”. Sin embargo, si se comparan las exigencias femeninas en esos mismos cuerpos, las mínimas serían 8’30” y 8’15”, frente al 7’40” que se exige a mujeres en Madrid.
Un problema añadido en esta prueba es que la diferencia entre el Apto (7’40”) y el tiempo máximo (7’10”) femeninos es de tan sólo 30 segundos, chocando con la diferencia del Apto (7’40”) y el tiempo máximo (6’20”) masculinos, de un minuto y 20 segundos. Esto se traduce en que actualmente se exige a las mujeres un esfuerzo relativo mayor que a los hombres.
Las afectadas insisten en que las mujeres aportan capacidades físicas valiosas en determinadas intervenciones, como mayor flexibilidad o menor volumen corporal, ventajas operativas en espacios confinados o de difícil acceso. También destacan que su presencia puede ser crucial en actuaciones con Equipos de Respiración Autónoma (ERA), además de reforzar la efectividad y diversidad del cuerpo de bomberos.

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