Opinión
Buenos Aires aplasta a Milei y encumbra a Kicillof

Con una contundente diferencia de más de un millón cien mil votos y de más de 13 puntos porcentuales, 47,3% para la coalición dominada por peronistas Fuerza Patria y 33,71% para la mal llamada La libertad avanza, el pueblo de la provincia de Buenos Aires aplastó al neoliberal de extrema derecha Javier Milei, amigo y socio del genocida Netanyahu, del emperador Donald Trump, de Abascal de Vox y de Ayuso del PP, y hasta ahora “modelo” para la ultraderecha mundial. A la vez encumbró como líder nacional y esperanza de futuro para las presidenciales de 2027 al gobernador de la provincia Axel Kicillof, líder del Movimiento Derecho al Futuro, de claro corte progresista e integrador transversal en lo político, kaleckiano en lo económico, que con su equipo coordinado por Carlos “Carli” Bianco acertaron con una estrategia contraria a la pretendida por Cristina Fernández y su hijo Máximo Kirchner y decidieron separar la elección provincial de la nacional de medio término previstas para octubre en el resto del país, adelantándolas el pasado domingo, de acuerdo con la mayoría de intendentes (alcaldes) municipales. Buenos Aires, ahogada financieramente por Milei, a la que para perjudicar a Kicillof le ha secuestrado unos 8 mil millones de euros de lo recaudado en impuestos en la provincia pero que centraliza el gobierno nacional, ha dado a Milei una patada en el estómago.
La paliza democrática del pueblo bonaerense es de gran magnitud pues ganó en 99 de los 135 municipios y 6 de los distritos electorales –incluyendo dos de fuerte impronta rural en donde el peronismo no ganaba desde hace 20 años-. Además, en la anterior elección provincial de 2023 Kicillof ganó reteniendo la gobernación, pero la suma de partidos de derecha (el mileismo y el macrismo del PRO) en conjunto le superaban. Hoy, la derecha fusionada por absorción del macrismo por parte de Milei quedó a trece puntos y sin opción de contar con otro aliado. La tercera fuerza, oportunistas de orígenes variados (peronistas y radicales) aliados del gobernador cordobés Schiaretti peronista liberal antikirchnerista de estrechos vínculos con el derechista Mauricio Macri aliado de Milei (¡esa es la política de Argentina!) y con aspiraciones presidenciales, apenas consiguió el 5%, solo un punto por encima del trotskista FIT, que apenas mejoró su resultado de 2023.
La cadena de casos de corrupción –que hasta un periodista íntimo de Milei consideró “demasiado para solo un año y medio de gobierno”- que incluye la presunta compra de votos de senadores y diputados para aprobar su Ley Bases para abrogarse poderes autocráticos, la represión y la pobreza, están en la base de estos resultados. En el centro el brutal ajuste a la clase trabajadora, donde en algunas actividades la pérdida de poder adquisitivo fue superior al 40%, y aún más entre la casi mitad de trabajadores informales sin derecho alguno ni capacidad de negociación. El salario mínimo perdió el 30% de poder adquisitivo y las jubilaciones mínimas más del 20%; medidos de fecha inicial a fecha de hoy aunque en suma acumulada (función continua) durante el gobierno actual perdieron en torno al 40% de poder adquisitivo. Esto se agravó con la apertura a las importaciones que hundieron la industria nacional, que en 2024 cayó 9,4%, la mayor del mundo según ONUDI, que destruyo 13.600 empresas y más de 120 mil puestos de trabajo. A la caída del empleo, el salario y las pensiones se sumaron los brutales recortes al gasto público social y en obra pública, que en conjunto hundieron el consumo y generaron una recesión con inflación. A la legítima protesta social la respuesta del régimen autoritario fue una represión que alcanzó a ancianos y niños que acompañaban a sus padres.
Milei se aferra a la teoría de las expectativas racionales para achacar al supuesto temor al triunfo peronista el rebote de la inflación (en julio fue de 1,9% mensual y en agosto se espera 2,1% mensual) y también que suba la demanda de dólares como refugio ante una posible devaluación. Con esa misma lógica, Milei es responsable de la inflación desde su triunfo en las primarias en agosto de 2023, pues sus victorias dispararon el “riesgo Milei”, debido a que entonces anunció que al asumir realizaría una fuerte devaluación del peso, la que concretó al asumir, (54%, lo que aumentó 118,6% el tipo de cambio con el dólar). Como explicamos en otro artículo “Esas expectativas ciertas de devaluación generaron fuerte inflación desde su triunfo en las primarias de agosto de 2023, cuando el IPC mensual se duplicó, desde el 6,3% del mes anterior y de todo el primer semestre, hasta 12,4%. Su victoria en el balotaje de diciembre volvió a duplicarla hasta 25,5%. En 24 meses transcurridos desde su triunfo en primarias de agosto de 2023 hasta el pasado julio, Milei acumuló 395,63% de inflación superando largamente los 264,5% de los 24 meses anteriores de gestión peronista. El gran truco de Milei fue provocar una anticipación de la inflación equivalente a la de casi tres años del gobierno de Fernández, a costa de empobrecer a la clase trabajadora y pequeños empresarios, reducir el PIB y destruir gran parte del aparato industrial y del aumento de la deuda pública y privada. Las familias argentinas destinan 20% de sus ingresos a pagar deudas en gran parte contraídas para comprar alimentos a causa de la pérdida de poder adquisitivo de salarios y pensiones que no se ajustan con la inflación acumulada, a la vez que son privados de bienes y servicios públicos esenciales incluyendo medicamentos oncológicos”.
En su discurso del domingo, el extremista presidente, dijo que no solo mantendrá sino que acelerará y profundizará las brutales medidas en curso que llevaron a proponer cierres de hospitales claves, recortes a enfermos graves y en discapacidad mientras su hermana y otros miembros del gobierno cobraban sobornos en la compra de medicamentos para esos pacientes, y a hundir más en la pobreza a los jubilados y trabajadores. Veremos si puede hacerlo –depende del FMI y Trump, que son sus mentores- ya que el riesgo país está en 1100 puntos, la fuga de dólares disparada (15 mil millones en cuatro meses) y el dólar fuera de su banda de flotación, lo que obliga al Tesoro a vender los pocos dólares que le quedan y a elevar las tasa al 80% para contener la fuga de pesos hacia el dólar.
Por su parte, el gobernador Kicillof en la noche del triunfo ante una multitud que gritaba “Axel conducción”, “Axel presidente” hacía un discurso presidencialista de esperanza reivindicando “el derecho al futuro” para el pueblo argentino. Si cumple con su promesa integradora con un perfil progresista y transversal y logra evitar el cerco de sectores reaccionarios del peronismo que tienen su propia agenda, quizás la distopía mileista, a pesar del empeño de Trump y el FMI en sostenerle, tenga ya poco recorrido.
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