Opinión

Al Gore: el criminal de ocho guerras mercader del ecologismo

El exvicepresidente estadounidense y Premio Nobel de la Paz, Al Gore, en la COP25, en Madrid. REUTERS/Sergio Perez
El exvicepresidente estadounidense y Premio Nobel de la Paz, Al Gore, en la COP25, en Madrid. REUTERS/Sergio Perez
Nazanin Armanian

Por Nazanin Armanian

Analista política y traductora persa y dari

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El currículum bélico de Al Gore

El currículum ecológico de Al Gore

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Ofrecer soluciones ridículas e inútiles para estafar a la audiencia: usar menos agua caliente, pide Al Gore, lo que significaría unos 700.000 galones de gasolina por día en EEUU, siendo sólo el 0.15% del combustible consumido a diario del país.  Según FAO, cada minuto, el capitalismo salvaje acaba con una extensión de bosque equivalente a 40 canchas de fútbol, unos 13 millones de hectáreas al año. También ha propuesto multar a las empresas de carbono pidiéndoles y con ella plantar árboles (¡de “tener hijos y escribir libros” se encargará Al Gore!). Él sabe que en las tierras contaminadas no crecen ni ortigas. En Nigeria la petrolera anglo-holandesa Shell ha sido acusada de «complicidad en asesinato, violación y tortura» de los nigerianos en la década de 1990: la petrolera había creado una unidad secreta de espionaje, que pasaba información sobre los molestos ambientalistas a la agencia de seguridad nigeriana, a la vez que pedía al presidente-general Sani Abacha “resolver el problema». Y él lo hizo: ahorcó a 9 líderes ecologistas, mató a más de 1.000 manifestantes y destruyó unas 30.000 viviendas en la aplicación de la política “Tierra quemada”. Así, Shell podía llevarse un millón de barriles de petróleo al día, y contaminar el medio con tranquilidad. Y luego preguntan ¿Por qué los nigerianos se echan al mar en pateras dejando su hogar?

Nazanin Armanian

Analista política y traductora persa y dari

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