Opinión
La izquierdita cobarde y los festejos taurinos

Por Toni Mejías
Periodista
Muchos municipios valencianos celebran durante estas semanas los conocidos como Bous al carrer. Unos festejos taurinos que están presentes en múltiples poblaciones y que se celebran bajo el paraguas de la derecha, pero también de alcaldías supuestamente progresistas. Hay actos deleznables de todo tipo, pero, por encima de todos, el bou embolat que, para quien no sepa qué es, consiste en prenderle dos bolas de fuego en las astas al toro. Un acto que, obviamente, provoca daños al animal, muchas veces su ceguera y un estrés que puede resultarle mortal. Curiosamente, son fiestas que se suelen hacer en honor a algún santo. Ya sabemos que a la iglesia una buena tortura siempre consigue ponerle cachonda.
Para ser justos, muchos de estos pueblos tienen ofertas culturales interesantes. Existe un respaldo institucional al día de la mujer, celebran el mes del Orgullo y, recientemente, han mostrado su apoyo a la huelga del profesorado valenciano. Ofrecen espacios educativos y de ocio alternativos y más acordes con los tiempos que vivimos. Existen ventanas abiertas al siglo XXI e ideas de dejar atrás tiempos oscuros. Paralelamente, por algún motivo que se me escapa, no sé si electoral, tradicional o de qué tipo, el maltrato animal subvencionado y respaldado se convierte en intocable. No hablo solo de municipios gobernados por el PSOE, sino por partidos a su izquierda como Compromís, donde dirigentes pueden decir con la boca pequeña que están en contra, pero en público no mueven ni un dedo para terminar con esta deleznable tradición.
Electoralmente no se entiende. Objetivamente, la mayoría de las personas que acuden a estas infamias no suelen ser votantes progresistas. No creo que exista un caladero de votantes dudosos que convencer dejándoles pasear a un toro atado a una cuerda por el pueblo. Tampoco creo que sea cierto que una gran mayoría de la población apoye que continúen. No podemos negar que existen personas con una mirada de izquierdas que, por tradición o costumbre, no quiere que haya cambios. Pero es igual de cierto que acabarían aceptándolo y no se armaría demasiado revuelo. Como apunte personal, hace unos cuantos años estuve en Tordesillas con personas cercanas ideológicamente a mí que defendían la barbarie que se comete en su pueblo. “Aquí solo muere uno” como argumento. Es normal que a veces exista miedo al cambio, como es lógico que este se acabe aceptando en tiempo récord.
También es normal que exista el miedo a la reacción de los taurinos que no suelen ser las personas más dialogantes. De hecho, en 2018, en la localidad valenciana de Paiporta, se juntaron con los fascistas de España 2000 para organizar una protesta pro taurina contra la alcaldesa de Compromís que los había eliminado (por cierto, recuperados por el PSOE). Porque los toros también tienen un componente claramente ideológico e, incluso, muchas personas que no acuden los defienden como parte de su patrimonio derechista. Porque realmente no son tantos quienes van. A estos actos taurinos suelen acudir peñas itinerantes que van de una localidad a otra. Algunas personas del pueblo suelen sumarse por costumbre, pero realmente no existe un respaldo mayoritario. Aunque así fuese, está en la conciencia y en el deber de la izquierda terminar con esta barbarie. Aunque pueda costar votos, enfados, concentraciones y un runrún temporal, vale la pena terminar con la tortura de animales que no nos permite en muchos lugares tener un ambiente sano y respirable en nuestras calles.
Se habla mucho de la derechita cobarde, pero la izquierdita también tiene sus miedos. Debería quitarse los complejos y empezar a gobernar para toda la sociedad y no solo para los cuatro que siguen atados a otros tiempos de cabras en campanarios, curas con reglas en la mano y enemigos políticos en cunetas. ¿Exagero? Lo dudo. Se puede ver cómo quieren acabar con todos los avances sociales y de igualdad conseguidos en los últimos años. Los festejos taurinos son una puerta de entrada para los jóvenes a un pozo de difícil salida. Eliminemos a quienes celebran la barbarie y cedamos esos espacios a quienes celebran los derechos y las conquistas. No se puede esperar más. Porque ellos entrarán con motosierra mientras la izquierda gobierna con dudas.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.