Opinión
Las mujeres y los niños

Por Anibal Malvar
Periodista
Feliz 8-M. Es un día precioso, de los pocos en que mandan las que emancipan y rabian los opresores. Suele ser al revés.
Ando un poco despistado estos días con nuestros policías y jueces. Están haciendo cosas raras. Ejemplo: acabamos de conocer la primera condena, en la gloriosa historia procesal española, contra unos fachas por difundir en redes sociales mensajes de odio hacia menores refugiados (después me explico). Esos a los que llaman “putos menas”.
La sentencia, además, no es aterciopelada: ocho meses de cárcel la más baja, y año y 10 meses de cárcel para los más inspirados. Da gusto escribirlo en un día de fiesta guerrera, como hoy.
Los siete cenutrios condenados formaban parte de un grupo de casi 15.000 usuarios de Facebook dedicado a denigrar e incitar al odio y la violencia contra niños migrantes. Los enviaban “a su puto país a pasar hambre” bajo adjetivos como “escoria”, “gentuza”, “bazofia” y otras lindezas que mi madre no me deja repetir. Los usuarios de redes las podréis imaginar sin mucho esfuerzo.
En primera instancia, la denuncia por delitos de odio del Servicio Jesuita de Inmigrantes fue sobreseída, como es costumbre en España cuando los acusados son de determinada ideología (sic).
Otra cosa es que hubieras escrito en Facebook que los borbones son unos ladrones, en cuyo caso la sentencia sería de prisión permanente revisable atornillado en el garrote vil y con un obispo eternamente sentado en las rodillas.
Puede que la condena a estos cenutrios no sea un gran paso para la humanidad, pero sí contra la deshumanización. La impunidad, hasta ahora, era total. Baste recordar que Vox se presentó a las elecciones de Madrid en 2021 inundando la capital de carteles con este lema: “Un MENA, 4.700 euros al mes./ Tu abuela, 426 euros de pensión/mes. / Protege Madrid”.
Como suponemos que no es de tu abuela de quien hay que proteger Madrid, es obvio que Vox apuntaba a los niños y niñas refugiados: los menores son un peligro, bazofia invasora, ladrones, violadores, chupópteros, a por ellos, oeee, y que viva España y viva Franco, entendieron las huestes.
Fiscalía y varios partidos lo denunciaron, pero ni el primer juez ni la Audiencia de Madrid ni el Tribunal Constitucional observaron nada raro en difamar y señalar a niños: debate ideológico acorde con el tono de una campaña electoral, coincidieron más o menos las tres ilustres instancias judiciales. El cartel, en consecuencia, obtuvo visos de legalidad democrática gracias a nuestros togados.
Yo no soy muy listo, pero me atrevo a sugerirle a los jueces que quizá los cartelones de Vox, acusando a niños de ser un peligro social y unos robaviejas, son más delictivos que un torrente en calzoncillos chateando con sus amigos nazis. Dejar en 2021 impune a Vox dio carta de libertad a estas hordas de odiadores que van apestando la tierra, las redes sociales y los parlamentos.
La etiqueta "mena" me parece tan ofensiva como "menores no acompañados". Son igualmente deshumanizadoras.
Se cumplen 75 años de la redacción del Estatuto del Refugiado de Naciones Unidas, que protege a los perseguidos en su país por razones de religión, raza, condición social y otros factores. Los niños solos que vienen a España y Europa en patera están perseguidos por todas estas razones, porque un niño en soledad vive perseguido incluso cuando nadie lo persigue. Considero de lesa humanidad conceder a todos esos chavales la condición de refugiados. Aunque fuera solo por joder. Nos quedaría un 75 aniversario muy hermoso.
El Observatorio Español del Racismo informó en 2023 de que más del 50% de los mensajes de odio en redes se dirigen a estos niños. Los machotes de Vox tienen miedo de los niños (y, volviendo al cartel, votan no a la subida de la pensión de tus abuelas).
Las desdichas hebdomadarias de nuestro facherío no acaban aquí. Hace unos días, Vito Quiles fue condenado a pagar 10.000 euros por, precisamente, intentar sabotear con su violencia intrusiva la manifestación feminista del 25-N. La Policía asegura que “se dirigió de forma provocativa” a los asistentes.
El multado Vito me interesa mucho menos que la multadora Policía. Nuestros uniformados nos tienen demasiado acostumbrados a escenas casi homoeróticas saludando y protegiendo nazis, fascistas, voxeros, acabafiestas y toda esa caterva.
Escribir sobre jueces y policías españoles, que encarcelan y multan a fachas para proteger a niños de colores y feministas, y en 8-M, es para brindar hoy de esperanza hasta ponerse morado. Dejadme ser optimista por un día.

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