Opinión
Ambas profesiones
Por Varios Autores
EL DECANO// JUAN LUIS CANO
¿Y ahora qué? La Justicia, ésa tan aludida por los políticos cuando sus decisiones le son favorables y tan cuestionada cuando no lo son, ha dado la razón a aquellos médicos y personal sanitario del hospital de Leganés a quienes se acusó, difamó, crucificó, condenó… Pero no pasa nada. Ni Lamela, entonces consejero, ni la lideresa de Madrid dicen ni mú.
Es acojonante la facilidad que tienen los políticos para escabullirse de los marrones, para dar la vuelta a las tortillas (los responsables del canal Cocina deberían fichar políticos para que nos enseñaran a los ciudadanos a girar tortillas), para quitarse de en medio o para ponerse, según convenga. Aunque en los políticos es proceder habitual y eso no debe de extrañarnos ¿Qué me dicen de los periodistas de barriga agradecida que defienden tesis y tesis como el soldado obedece órdenes sin rechistar? Este caso de Leganés es un claro ejemplo ¿Dónde está la deontología profesional de estos mercenarios a sueldo ideológico, que masacraron y represaliaron a aquellos médicos? ¿Es tan difícil pedir perdón? ¿Reconocer un error? En política, sí debe de serlo. Es preferible el engaño y la argucia rastrera antes que manchar la imagen, y en periodismo, es mejor esperar a ver cuándo ganan los míos para que me den un puestecito, un gabinete de prensa, un articulito en tal periódico, una tertulia en tal radio… ¡Qué pena, de verdad, con lo bonitas que pueden ser ambas profesiones!