Opinión
Apartheid
Por Eugenio García Gascón
Un grupo propalestino ha financiado la colocación de carteles en veinticinco estaciones de metro en el área de Nueva York en las que se denuncia el "apartheid" que aplica Israel en los territorios ocupados.
El cartel dice "!Acabad ya con el apartheid! Detened la ayuda de EEUU a Israel", y recuerda que la ayuda anual de Estados Unidos a Israel es de 3.000 millones de dólares; esa es la ayuda oficial porque en realidad la ayuda total es bastante superior.
Además, el cartel cita al premio Nobel de la paz sudafricano Desmond Tutu, quien tras visitar la región dijo: "Me ha causado estupor mi visita a Tierra Santa; me ha recordado mucho a lo que nos ocurrió a los negros en Sudáfrica".
Desmond Tutu no es el primer sudafricano que habla en esos términos, otros compatriotas suyos lo hicieron antes y después que él, señalando a menudo que la situación en Palestina es peor que la que los negros sudafricanos sufrieron durante el apartheid.
Esta noticia venía ayer en la página dos del Haaretz y en la página uno venía otra que ilustra muy bien el apartheid que sufren los palestinos:
Según la llamada eufemísticamente "Administración Civil", que en realidad es una administración militar que depende del ministerio de Defensa y se encarga de gestionar la ocupación, durante los últimos 33 años la "Administración Civil" ha destinado a la población palestina menos del 1 por ciento de las tierras de los territorios ocupados, frente al 39 por ciento para los colonos judíos.
Por supuesto, toda ella es tierra palestina que pertenecía a los pueblos y ciudades palestinas y que Israel se apropió ilegalmente. Pues bien, esa tierra ha ido a parar a los colonos con excepción de una ínfima cantidad que se ha destinado a los palestinos.
La distribución de la tierra palestina entre los colonos simplemente ilustra cómo Israel aplica el apartheid en los territorios ocupados. Lo hace de muchas maneras y esta es solo una de ellas.
Esto es posible porque países como Alemania, Francia o el Reino Unido, además de Estados Unidos, permanecen con los brazos cruzados. Seguramente, Merkel, Hollande, Cameron y Obama tienen otras cosas más apremiantes que hacer, de ahí que miren para otro lado mientras Israel vulnera sistemática y permanentemente la ley internacional.