Opinión
Se aplaza el juicio
Por Eugenio García Gascón
Ayer tuvo lugar en El Cairo la primera sesión del juicio contra 43 "activistas democráticos" de oenegés locales y extranjeras que podrían ser condenados a largas penas si se demuestra que actuaron sin la requerida autorización de las autoridades egipcias y recibieron ilegalmente ayuda financiera desde el extranjero.
El caso ha despertado un interés mayor porque varios de los acusados, al menos 16, son ciudadanos estadounidenses y Washington exige su liberación inmediata y sin condiciones. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, dice que está en contacto con las más altas instituciones egipcias, es decir con el Ejército y el general Tantawi, para obtener la libertad de los acusados.
De los 43 acusados, solo 13 comparecieron ayer ante el juez. Ninguno de los 13 era americano o europeo, a pesar de que es obligatorio que los acusados comparezcan ante el juez en la primera sesión. Se supone que los americanos y europeos han logrado salir del país o han buscado refugio en sus respectivas embajadas en El Cairo.
El juez determinó que el juicio se reanudará en abril, con el fin de dar tiempo a que se organice la defensa y se traduzcan al inglés y al árabe los numerosos documentos que contiene el expediente. Pero en El Cairo se comentaba ayer que el aplazamiento dará tiempo para que al general Tantawi busque una salida a este embrollo.
Con todo, se ha de decir que muchas de estas oenegés, que los locales en Oriente Próximo a menudo identifican con los servicios secretos occidentales, y especialmente con la CIA, a veces actúan con una prepotencia que no agrada a las autoridades locales ni al conjunto de la población, aunque sí a las capas liberales de la sociedad, es decir a las élites minoritarias.