Opinión

Arqueología culinaria

satyric1

Por Nekane Goñi

-Actualizado a

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DEL CERDO TODO SE APROVECHA

Gracias a los investigadores de los que hablamos al principio no hay nada que impida cocinar un plato traducido por Bertrand Guégan de la obra de Marco Apicio. Si conseguís hacerlo, éxito no se si tendrá, pero seguro que nadie lo olvidará jamás. Ahí van las “Vulvas de cerda rellenas”.

Para el relleno: carne de cerdo en pedazos, pimienta, comino, la parte blanca de dos puerros, un poco de ruda, piñones y el imprescindible garum. Con ello se rellenan las vulvas, que se cocerán en agua a la que se ha añadido aceite, eneldo, puerros y otra vez garum.

Me temo que el mayor mérito de este plato es un imprescindible paso previo: la escrupulosa limpieza de las vulvas de cerda. Entre los ingredientes no están los huevos. Pero yo diría que sí hacen falta.