Opinión
Una aventura que aún puede dar mucho de sí
Por Vicente Clavero
La fascinación de los grandes constructores españoles por el sector energético no ha decaído un ápice, pese a que dos de ellos hayan tenido que deshacer las posiciones que habían tomado.
JOSÉ MANUEL ENTRECANALES llegó el viernes a un acuerdo con los italianos de Enel para venderles a buen precio su participación y salir de Endesa, donde entró hace apenas dos años. Sin embargo, no tiene la menor intención de abandonar el negocio eléctrico, sobre cuyas posibilidades ha tomado buena nota durante este tiempo. Su propósito es volcarse en las renovables, que presentan un futuro muy prometedor, gracias al impulso que parece determinado a darles el nuevo presidente de Estados Unidos, BARAK OABAMA.
También están decididos a quedarse FLORENTINO PÉREZ y sus socios (la familia MARCH y los ALBERTOS), aunque tienen pocas opciones ya de ser los árbitros de reordenación del sector, como algún día soñaron. ACS se desprenderá en las próxima semanas del 36% que le queda de Unión Fenosa, tras haber recibido luz verde de las autoridades su compra y posterior fusión con Gas Natural. Parte del dinero que obtenga a cambio lo dedicará ACS a reforzarse en Iberdrola y llenar así el profundo hueco que la eléctrica gallega deja en su cuenta de resultados.
Tanto Acciona como ACS han sacado una notable tajada de las inversiones a las que ahora han renunciado, porque había grupos energéticos dispuestos a pagar bastante por razones estratégicas. Enel, con la toma de control de Endesa, ha reafirmado su presencia en España, pieza fundamental de la partida que juega contra sus competidores europeos sobre el vasto tablero continental. Para Gas Natural, por otra parte, Unión Fenosa, que le va a permitir doblar su tamaño de una tacada, era quizás la última oportunidad de dar el salto a la Champions League, después de sus fallidas experiencias con Iberdrola y Endesa.
Estas favorables circunstancias han permitido que Acciona se eche al zurrón 1.800 millones en plusvalías y ACS, alrededor de 2.000, con los que pueden dar mucha guerra, sobre todo después de limpiar sus balances, contaminados hasta ahora por las voluminosas deudas que contrajeron, para emprender la aventura eléctrica , con el entusiasta apoyo de algunos bancos, especialmente el Santander.
Socios inestables
Aunque rentable para ellos, el tránsito de José Manuel Entrecanales y Florentino Pérez por el sector energético les ha hecho acreedores, al menos hasta ahora, de la condición de socios inestables, sin una firme voluntad de permanencia en las empresas en las que entran. Esa es la principal razón que esgrime IGNACIO SÁNCHEZ GALÁN para cerrarle el paso a ACS en el consejo de administración de Iberdrola, donde Florentino Pérez reclama un hueco en consonancia con la participación que posee de la eléctrica.
Otra estrategia
De momento, Acciona, que se sepa, no pretende picar tan alto y se conforma con sumar activos que le den volumen, cosa que ya ha conseguido en el ámbito de la energía eólica. Los megawatios obtenidos con su salida de Endesa le permiten encaramarse al segundo puesto del ránking mundial, sólo por detrás de Iberdrola. Los planes de Entrecanales son continuar por ese camino, aprovechando cuantas oportunidades de negocio encuentre, y proseguir su repliegue en la construcción.
Pros y contras
Cualquier nueva incursión en el sector energético cuenta a su favor con que las empresas, en general, están inusualmente baratas debido a la crisis bursátil, pero tiene en contra la estrechez de los mercados financieros, donde los bancos están muy reticentes a prestar dinero y ya no se desenvuelven con la alegría que les llevó a financiar, durante el boom inmobiliario, cuantas operaciones nacían de la mente de los reyes del ladrillo.