Opinión
Bienvenido el plan... y que no tarde 25 años

Por Jesús Maraña
-Actualizado a
Sonar suena bien: la Comisión Europea propone a los Gobiernos de la UE un plan de medidas urgentes para ayudar a las familias y a los colectivos más golpeados por la crisis. Ya era hora de empezar a tener en cuenta al ciudadano contribuyente y no sólo a los grandes bancos.
La primera reacción que pueden suscitar las propuestas anunciadas ayer por Durao Barroso y Joaquín Almunia es de puro escepticismo. No hay más que recordar el reciente comentario de Pedro Solbes ante la posibilidad de una acción conjunta de la UE contra la crisis del sistema financiero: “eso puede tardar 25 años”, exclamó Solbes, que sabe de lo que habla, porque ocupó entre 1999 y 2004 la misma cartera de Asuntos Económicos que ahora maneja Almunia. Pero también hay argumentos para el optimismo. Son muchas las evidencias de que esta crisis global exige soluciones globales. La Comisión puso ayer sobre la mesa no sólo buenas intenciones para entretener a la burocracia comunitaria, sino algunas medidas concretas, como el adelanto de los fondos de cohesión previstos hasta 2013 o una mayor flexibilidad en el déficit público. Eso sí, el dinero europeo no se reproduce por esporas: sale de las aportaciones de los países miembros y España ya no está entre los parientes pobres.
En todo caso, bienvenida sea cualquier iniciativa económica que trascienda el permanente ruido de la especulación bursátil.