Opinión

El buen creyente

Por Rafael Reig

Las palabras del Papa recordando que “la laicidad positiva” ofrecida por Nicolas Sarkozy “puede ser una aportación útil a la sociedad” muestran claramente que se puede ser buen ciudadano a la par que buen creyente. El paso dado por el presidente de Francia durante sus visitas a Letrán y Riad “consiste en proponer un análisis del funcionamiento social en el cual la pertenencia a una religión ya no es un tabú”. Esta pertenencia religiosa puede ser, según explicó a los periodistas, “una aportación útil a la sociedad”.

Publicidad
Click to enlarge
A fallback.
Publicidad