Opinión
La caridad cristiana
Por Manolo Saco
La enfermedad y posterior muerte de Haro-Tecglen ha desencadenado en la web de 20 Minutos comentarios para todos los gustos, incluido el mal gusto. Algunos post tuvimos que eliminarlos, pues a la vista estaba que habían sido escritos en un despiste de sus cuidadores de enfermería (cada día está más saturada esta profesión), pero hemos dejado algunas muestras para que todos podamos medir la estatura moral de Haro-Tecglen gracias a la catadura moral de algunos de sus detractores. Por sus argumentos deduzco que son, en su mayoría, buenos cristianos, todos ellos muy satisfechos de que Satanás lo haya acogido en su seno (¿para qué coño querrá Satanás un alma como la de Haro o como la mía).
Es en momentos como éste cuando comprendo en toda su extensión aquel acto de sinceridad por parte de su dios en el Génesis: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”.
Si estos buenos cristianos son la imagen de su dios, no me extraña que vivan tan acojonados.