Opinión
Que cierren el pico
Por Eugenio García Gascón
En las últimas semanas varios altos funcionarios de Estados Unidos han criticado más o menos solapadamente el belicismo de Israel. Los responsables hebreos no paran de amenazar con una intervención militar contra las plantas nucleares iraníes. Teherán sostiene que su programa nuclear es de índole pacífica, pero Israel, y con Israel todo Occidente, no se lo cree.
Netanyahu, que el 5 de marzo será recibido por Obama en la Casa Blanca, ha tenido que salir al paso de las críticas del aliado americano. Ayer, el diario Haaretz decía que Israel ha protestado argumentando que las críticas americanas a Israel solo "sirven a los intereses iraníes".
El propio Netanyahu, su ministro de Defensa, el volátil Ehud Barak, y otros funcionarios, dice Haaretz, también han manifestado su disgusto al viceconsejero para la Seguridad Nacional de Estados Unidos, Thomas Donilon, que esta semana ha estado en Israel. En otras palabras, han pedido a los americanos que cierren el pico.
Y aquí conviene hacer una digresión con el volátil Barak. Después de las elecciones de hace tres años, Barak dijo que quería entrar en el gobierno de Netanyahu para moderarlo. Argumentó que haría todo lo posible para que progresaran las negociaciones con los palestinos. Pero no ha hecho nada en ese sentido. Sus compañeros laboristas lo echaron del partido y tuvo que fundar el partido Atzmaut.
Pues bien, los americanos no solo están enfadados con Barak por su actitud con respecto a los palestinos, sino también por su belicista actitud con respecto a Irán, ya que es el más belicista de todos los ministros, incluidos los del sector más duro del Likud. Quien se presentaba como moderado es quien más doleres de cabeza está causando a la Casa Blanca.