Opinión
La Cofradía
Por Eugenio García Gascón
En relación con lo que está sucediendo en Egipto me asaltan varias dudas, pero quizá la más acuciante es que no sé si los Hermanos Musulmanes ganarán las primeras o las segundas elecciones, aunque también creo que es irrelevante que ocurra una cosa o la otra para el futuro de Egipto, es simplemente una cuestión de tiempo, y no de demasiado tiempo, ver a la Cofradía en lo más alto.
Un país no puede funcionar como democracia si existen dos tipos de ideologías dominantes: un integrismo nacionalista o un fundamentalismo religioso. En el caso de Egipto, está claro que una gran parte de la sociedad está con los Hermanos Musulmanes, tal vez la mayoría, y que esa gran parte crecerá en cuanto haya libertad de expresión en el país. El islamismo tiene una gran fuerza y se muestra propenso a arrollar allá donde arraiga con firmes raíces.
Si el fundamentalismo se convierte en mayoritario en Egipto, como así lo parece ahora, tanto si esto ocurre en las primeras elecciones como si ocurre en la segundas, se abrirá un periodo de gran incertidumbre en todo Oriente Próximo que se proyectará en Occidente, especialmente en los países europeos donde hay una presencia musulmana significativa.
No será una consecuencia baladí. Entre otras cosas está relacionada con lo que el primer ministro británico, David Cameron, dijo el sábado, es decir con la cuestión del multiculturalismo. Cameron está en contra del muilticulturalismo, entendiendo que "multiculturalismo" es, desde su punto de vista, lisa y llanamente el islam. El quiere una sociedad homogénea, pero para ello habría que erradicar el islam. Ciertamente existen otras opciones, como la turca, con una religión no fundamentalista, aunque a este país no se le permite entrar en el club de la Unión Europea...