Opinión
Comprando la 'paciencia' de Israel
Por Eugenio García Gascón
Israel está ejerciendo una "fuerte presión" sobre Estados Unidos con las amenazas que continuamente lanza contra Irán, insinuando que está preparada para lanzar muy pronto un ataque militar contra las instalaciones nucleares iraníes, y según el diario Maariv, esa "fuerte presión" está a punto de dar sus frutos.
Los israelíes están atentos a las noticias que llegan de Carolina del Norte, donde estos días tiene lugar la convención demócrata, y esperan que el propio presidente Obama anuncie en las próximas horas la transferencia a Israel de armas muy modernas que los americanos no habían transferido al Estado judío hasta ahora.
De esta manera Washington quiere comprar la "paciencia" de Israel de modo que un ataque israelí contra Irán se demore por lo menos hasta después de las elecciones americanas del 6 de noviembre.
Los medios israelíes son estos días un hervidero de noticias con respecto a Irán. El lunes, el diario Yediot Ajronot hablaba de una crisis sin precedentes en las relaciones entre el primer ministro Netanyahu y Obama, así como de un acuerdo secreto con Irán que mantendría a Estados Unidos fuera de un hipotético conflicto armado.
Israel está ejerciendo la "fuerte presión" sobre Obama también por medio de los republicanos. El candidato republicano a la presidencia, Mitt Romney, dijo la semana pasada que la administración Obama está echando a Israel "bajo las ruedas de un autobús".
Los americanos han reducido sensiblemente su participación en las maniobras que los ejércitos de Israel y Estados Unidos celebrarán en octubre en Israel, con el fin de que Israel no aproveche la ocasion para lanzar un ataque sorpresa contra Irán justo antes de las elecciones americanas.
Entre las armas con las que Washington quiere comprar la "paciencia" de Israel figuran bombas que son capaces de perforar hasta 60 metros bajo tierra, es decir unas bombas que Israel necesitaría para destruir las instalaciones nucleares iraníes.
Además, Estados Unidos va a liderar este mes de septiembre en el Golfo Pérsico unas maniobras militares en las que participarán 25 países, y que ya se consideran las mayores de la historia. Las maniobras también buscan comprar la "paciencia" de Israel.