Opinión
Cuestiones menores
Por Eugenio García Gascón
Hace algo más de un mes un grupo de jóvenes dio una paliza a un turista chileno en el Parque de la Independencia de Jerusalén. El turista tuvo que ser ingresado en un hospital. No tenía ni la más remota idea de por qué le habían agredido. Pero ahora se ha sabido que los atacantes eran un grupo de nueve adolescentes que lo confundieron con un árabe, una razón suficiente para propinarle la paliza. La policía los ha detenido y se encuentran bajo arresto domiciliario.
La policía dice que el grupo de adolescentes. oriundos de Jerusalén y de colonias israelíes que hay en los territorios ocupados, agredían sistemáticamente a todos los árabes que se cruzaban en su camino. Su lugar preferido para atacar las víctimas era el Parque de la Independencia. Una niña de 14 años se acercaba a la víctima y le pedía un cigarrillo, implicando que quería mantener relaciones sexuales. Así llevaba al palestino hasta una zona donde se ocultaban sus compañeros y entre todos le daban una paliza.
Según el concejal Meir Margalit, del partido liberal Meretz, los agresores se cubrían la cabeza con kipás de colores y negras (las negras las usan los judíos ortodoxos). Margalit se pregunta qué habría hecho la policía si la situación hubiera sido al revés y los árabes fueran quienes daban palizas a los judíos. Según el concejal, la policía habría actuado de otra manera.
Una sociedad donde se exacerba la religión o el nacionalismo, o ambas cosas a la vez, coomo es el caso de Israel, difícilmente puede comportarse igual con todos sus miembros.