Opinión

¿Quién da más?

Por Rafael Reig

-Actualizado a

Que un individuo como Luis Herrero vaya a Venezuela a perjudicar a la diplomacia de España, insultando al presidente de aquel país. Que por la cadena pontificia, en comandita con el talibán turolense, insulte a un magistrado de la Audiencia Nacional, dañando gravemente la honorabilidad de la judicatura. Que este individuo pueda seguir representando a nuestro país en Europa, es algo que a los españoles nos llena de oprobio. Soportar su presencia es mortificante para cualquier demócrata. Si España se llamara Alemania, este mimado ciudadano estaría desde hace 30 años en Argentina o Chile vendiendo castañas o ejerciendo algún oficio de parecida enjundia. Pero aquí se construyó la democracia sobre los infames cimientos del franquismo. Si no queremos morir de vergüenza, algo habrá que hacer con personajes de este jaez.

Publicidad
Click to enlarge
A fallback.
Publicidad