Opinión
Defensores del menor
Por Bob Pop

Tras la última ola de embarazos de famosas era de esperar una resaca que arrastrara los retratos de los retoños hasta las portadas de las revistas. Se veía venir. Al churumbel de Christina Aguilera, al de Nicole Ritchie (que aguarda turno para People), a los recién llegados gemelos de JLO y Marco Antonio (por cuyas fotos en exclusiva los orgullosos papás recibirán entre 4 y 6 millones de dólares)... y los que nos quedan. Estaba cantado. Lo mismo que el celo protector que desarrollarán dentro de muy poco tiempo estos mismos papás para evitar que las caras de sus criaturas salgan retratadas en cualquier medio de comunicación. Gratis, claro está. Vamos a ver cuánto tarda la Aguilera en sacar al niño a la calle cubierto cual nazareno. Meses, me apuesto. Lo normal.
Lo que no es ni medio normal es lo del reportaje de portada del último ¡Hola! (esa Biblia...): “Miguel Iglesias fotografiado por su padre al cumplir diez años”. Un exclusivón padre (Julio) y muy señor mío de nueve páginas donde no sólo aparecen las fotografías del chiquillo firmadas por el cantante, sino unas declaraciones del muchacho en las que, además de enterarnos de que él no va al colegio sino que estudia con profesora en casa, desvela el orden de sus preferencias musicales: su padre, su hermano Enrique, su hermano Julio –jajaja–, los Bee Gees, Elvis y Bon Jovi. Y me pregunto, ¿dónde se mete el Defensor del Menor? ¡Que alguien escolarice a este niño y recargue su iPod!