Opinión
Deus ex machina
Por Ciencias
LAS 30 Y UNA NOCHES // CARLO FRABETTI
* Escritor y matemático
El gigantesco ordenador cuántico, del tamaño de una catedral, contenía toda la información habida sobre la Tierra,
y ningún problema, por complicado que fuera, se resistíaa su monstruosa potencia combinatoria.
Había jugado (consigo mismo) todas las partidas de ajedrez posibles, había reconstruido todas las batallas de la
historia con todos sus resultados y consecuencias concebibles, había leído todos los libros en todos los idiomas e imaginado los aún no escritos, había pintado todos los cuadros, había compuesto todas las músicas, había soñado todos los sueños y revivido todas las vidas en sus circuitos inagotables...
Lo habían construido y programado para contestar todas las preguntas y descifrar todos los enigmas, y por fin, con reverente temor, le hicieron la pregunta definitiva:
–¿Existe Dios?
–Ahora sí –contestó la máquina, y se elevó hacia los cielos.