Opinión
Día once

Por Peio H. Riaño
Todos somos fundamentalistas, porque todos escondemos compromisos que son fundamentales para nosotros mismos. Ni siquiera tienen por qué ser sensatos ni importantes. Basta con que sean fundamentales para nuestro modo de vida. Tampoco es necesario luchar a muerte por ellos, aunque muchos estarían dispuestos a dar la vida hasta por uno falso. Reuters/Lucy Nicholson (Los Angeles – EE. UU.)