Opinión
Lo que se dice, lo que se hace
Por Eugenio García Gascón
El martes el diario Yediot Ahronot publicó una serie de comentarios privados que hizo el ministro de Defensa de Israel, Moshe Yaalon, acerca del proceso de paz.
"Lo único que puede salvar a Israel es que el secretario Kerry obtenga el premio Nobel y nos deje en paz". "Kerry es obsesivo y mesiánico". "El plan de seguridad de los americanos no vale ni el papel sobre el que está escrito". "Ha llegado el momento de decirles a los americanos 'basta'".
Estas y otras lindezas fueron reveladas por el periodista Shimon Shifer, y poco después los americanos pidieron al primer ministro Netanyahu que criticara públicamente las palabras de su ministro.
Por supuesto, Netanyahu no lo hizo, y el ministro Yaalon, después de conferenciar durante varias con Netanyahu, emitió un astuto comunicado en el que no desmentía el contenido del artículo, sino que se "disculpaba" si lo que se había publicado había "ofendido" a John Kerry, que en los últimos meses ha visitado Israel en doce ocasiones tratando de negociar un acuerdo, el enésimo, con los palestinos.
Algunos medios locales han calificado el asunto de "incidente diplomático", pero lo cierto es que el encontronazo revela muy claramente uno de los principios que rigen la política israelí.
Yaalon hizo sus comentarios creyéndose a resguardo de los micrófonos. En público ni Yaalon ni sus colegas en el gobierno israelí hacen este tipo de declaraciones, pero el silencio casi general de esos colegas y la negativa de Netanyahu a corregir a Yaalon muestran que muchos de ellos piensan de esa manera.
Bastantes medios occidentales han publicado en los últimos días que un acuerdo entre israelíes y palestinos está próximo. Y la verdad es que eso ese deduce de lo que dicen algunos líderes políticos israelíes en público.
Ahora bien, el principio básico que rige en Israel es el siguiente: "Si un periodista informa de lo que los líderes israelíes dicen en público están desinformando a sus lectores". Es un principio elemental que el lector occidental debería tener presente. Un medio no debe informar de lo que los líderes israelíes dicen en público sino de lo que hacen, que es muy distinto.
Después de más de 22 años de negociaciones directas entre israelíes y palestinos, no se ha progresado nada; al contrario, todo se ha vuelto más complejo y difícil, y la única solución pasa por una fuerte presión de Estados Unidos y Occidente sobre Israel, algo que no ha ocurrido ni está ocurriendo.
Las palabras de Yaalon aclaran el pensamiento de este y de los anteriores gobiernos israelíes, y explica la tranquilidad con que se lleva a cabo la expansión colonial en los territorios ocupados sin que nadie adopte medidas para frenarla.
Esta semana algunos medios locales han indicado que Yaalon aspira a ser primer ministro, lo que sería consecuente con la deriva que ha tomado Israel.