Opinión
Fin de embargo
Por Eugenio García Gascón
La decisión de la UE de levantar su propio embargo de armas a los rebeldes sirios a partir de agosto tendrá sin duda consecuencias en la guerra civil que se desarrolla en ese país desde hace más de dos años.
La decisión abre el camino para que países como el Reino Unido y Francia, que ya han adelantado su intención en esa dirección, manden armas a los rebeldes.
Por supuesto, los europeos, que han orillado de esta manera el marco del Consejo de Seguridad de la ONU, dicen que se se asegurarán de que las armas no caen en manos de islamistas radicales.
Sin embargo, los islamistas ya cuentan con sus propios canales de distribución, y los europeos saben perfectamente que hay varios países sunníes que les están suministrando armas a islamistas y no islamistas y seguirán haciéndolo.
Ayer mismo un presunto comando de rebeldes sirios mató a tres soldados libaneses en una zona fronteriza que, según los medios de Beirut, los rebeldes utilizan para meter armas en Siria con el tácito conocimiento y aprobación de la UE.
La primera reacción de Moscú fue anunciar que enviará una partida de misiles antiaéreos al régimen. Se trata de misiles S-300 que, según los rusos, son estrictamente defensivos y tienen por misión evitar la invasión del espacio aéreo sirio.
Como sea que los rebeldes no disponen de aviones, los misiles rusos tienen por objetivo evitar los vuelos de los cazas israelíes, cada vez más frecuentes. El ministro de Defensa de Israel Yaalon respondió que si los misiles llegan a Siria, Israel sabrá cómo actuar. Poco después Netanyahu prohibió a sus ministros que hablen sobre Siria, dijo la televisión hebrea.
Resulta difícil explicar la injerencia de Europa en un conflicto que se ha cobrado ya la vida de más de 70.000 personas y ha causado millones de refugiados y desplazados.
Y es difícil de explicar porque deberían estar muy presentes los ejemplos de Irak y Afganistán, a donde los occidentales han tratado de exportar la democracia con un resultado catastrófico.
El mismo día que la UE levantó el embargo a los rebeldes sirios, en Bagdad hubo una docena de explosiones, con sus correspondientes decenas de muertos, la mayoría mediante coches bomba, casi todas en las zonas chiíes de la capital, y seguramente todos estos atentados los cometieron islamistas radicales sunníes aliados de los islamistas que llevan el peso de la rebelión en Siria, y que a su vez cuentan con el respaldo militar de países sunníes de la región aliados de Occidente.
Antes de meter armas en Siria, los europeos deberían considerar lo que ha ocurrido en Irak y Afganistán desde su nefasta intervención. ¿O lo hacen deliberadamente?