Opinión
La esclusa del Canal de Castilla
Por Ciencias
Con ciencia viajera por PEPE CERVERA
Una esclusa es una escalera para barcos. En el siglo XVIII los canales eran el mejor medio de transporte: los países con amplias cuencas conectaron con canales sus ríos. Regiones de Alemania, Francia, Inglaterra o EEUU pudieron así transportar mercancías entre cuencas y del interior a la costa. También en España se quiso crear una red de canales, pero las abruptas pendientes de los valles peninsulares encarecían su construcción.
El Canal de Castilla iba a conectar Valladolid con Santander, para exportar cereal. Iniciado en 1753, se terminó en 1849; jamás cruzó la Cordillera Cantábrica, y funcionó hasta 1959. Tiene de 10 a 20 metros de anchura y entre 1,80 y 3 metros de profundidad, numerosas esclusas y a veces cruza otros cursos de agua mediante puentes. Su longitud, sumadas las ramas que arrancan en Valladolid y Medina de Rioseco hasta su unión en Palencia y su final en Alar del Rey, supera los 200 kilómetros. Cerca de Frómista hay un juego de esclusas cuádruple que permitía a las barcazas salvar un desnivel de casi 15 metros. El ferrocarril acabó con su uso y el Canal de Castilla terminó dedicado al regadío. Otro sueño roto de la Ilustración.