Opinión
El espejo de piedra (conclusión)
Por Ciencias
LAS 30 Y UNA NOCHES // CARLO FRABETTI
* Escritor y matemático
Algunos años después de tu partida, se descubrió la forma de navegar por el hiperespacio, y el viaje que a ti te ha llevado todo un siglo lo realizaron otros en apenas unos días.
Llegaron aquí los colonos terrestres en sus velocísimas naves, construyeron la ciudad y, como premio de consolación, honraron con esta estatua, en la que ahora te miras como en un espejo de piedra, a la rezagada vanguardia de la humanidad, a la inútil reliquia en que te habían convertido.
Al cabo de unos años, los colonos abandonaron la colonia por razones desconocidas, y nunca regresaron a la Tierra. Tal vez se perdieran en el espacio en busca de otro planeta, o acaso fueran exterminados por alguna fuerza misteriosa.
Y así, tú, que esperabas ser la primera persona en llegar a este nuevo mundo, has sido la última; tú, que querías viajar al futuro de la humanidad, has llegado a un perdido rincón de su pasado.