Opinión
Extremismos
Por Eugenio García Gascón
La secretaria de Estado Hillary Clinton ha advertido a los rebeldes sirios que no acojan en sus filas a extremistas. Lo ha dicho en un momento en que gran parte de la resistencia contra el régimen de Bashar al Asad está justamente en manos de radicales y fanáticos.
El presidente del Consejo Nacional Sirio, Abdulbaset Sieda, ha salido al paso inmediatamente, y ha declarado que los extremismos que se están dando en las filas de la oposición, que cada vez son más abundantes, son el resultado de la implicación de la "comunidad internacional", según recoge el diario Al-Hayat de Londres.
El Consejo Nacional Sirio se fundó el año pasado, tiene su sede en Estambul, y agrupa a una serie de fuerzas políticas que abogan por la deposición de Bashar al Asad y la creación de un régimen democrático en Siria. Mantienen buenas relaciones con el Ejército Sirio Libre, al Yaish al Suri al Hurr, que está integrado principalmente por desertores del Ejército regular.
Que Abdulbaset Sieda corrija a Hillary Clinton tiene su importancia, pero que diga que es la comunidad internacional la responsable de que haya grupos extremistas en Siria tiene bastante de irónico y patético. Desgraciadamente la realidad está del lado de Sieda.
¿Qué sucede?, ¿acaso los americanos no consideraron en su momento esta posibilidad?, ¿no previeron que los islamistas sunníes de Arabia Saudí y de otros Estados de la región iban a promover y financiar a los grupos radicales y salafistas sunníes que están ansiosos de tomar el poder en la región?
Un poco de historia habría ayudado a la Clinton. Seguramente todavía hay en el departamento de Estado diplomáticos americanos con un poco de experiencia. Desgraciadamente, durante los años de los neocón esos diplomáticos fueron relegados y apartados de las posiciones de responsabilidad, y ahora parece que siguen relegados. En esto la política de los neocón de Bush hijo no se diferencia de la de Obama y la Clinton.