Opinión
De farlopas varias
Por Javier Vizcaíno
Les ataco en frío. Salvador Sostres -sí, el huele-efluvios prepúberes- se mete a moralista en El Mundo. La cocaína, sépanlo, es muy mala: “Las chicas a las que vas a gustar pasado de coca, créeme, no te convienen. Con ellas, en ellas y a través de ellas conocerás las cloacas más siniestras del mundo, de tu propio mundo. Ningún amor sincero ha florecido jamás de la adulteración y de la estafa, de la mentira que la cocaína pretende”. Y así, toda la columna.
Casualidad o no, su compañero de tintas Arcadi Espada defendía unas páginas más atrás la melopea pública adornada de proclamas nazis y antisemitas. Pobre Jon Galliano, otra víctima de los inquisidores progres: “La privacidad. ¡Como si un borracho no fuera en sí mismo una privacidad completa, inexpugnable! Ah, 1984. Creíamos que era un asunto del poder contra el pueblo y ahora vemos que es sólo el circo sangriento del pueblo, todos contra todos”.
Desde ABC, Ignacio Ruiz-Quintano se apunta al coro que plañe porque en este país ya no se puede hacer lo que le salga a uno de la sobaquera. “¡La prohibición es progreso!”, cacarea en el titular, antes de ponerse machirulo y chismosón: “De Sebastián sabemos que es un hombre que quería ser Ségolène (Royal), según el periódico que apostaba por él para alcalde porque las universitarias lo alababan como 'el profesor con mejor culo' de la Complutense”.
Escatológico Cendoya
Suma y sigue con la vaina victimista, Román Cendoya -¡pájaro va!- supera al mismísimo Carlos Dávila en el hit parade de la gracieta garrula en La Gaceta. ¿Difícil? Miren: “¿A qué hora y con qué volumen de desechos puedo evacuar el inodoro según la ley? Por higiene suelo ducharme con agua caliente (consumo energético, bien escaso sometido al cambio climático). ¿De cuántos litros dispongo para mi higiene? ¿Tengo que ducharme con todos los vecinos a la vez y juntos? ¿Nos han asignado el día de la semana para la ducha?”
Tal melonada la podría haber escrito César Vidal en persona, pero no ha sido él, porque estaba muy ocupado autoplagiándose en La Razón un chiste sobre la polisemia de la palabra golfo. Digan “je, je” al final: “Cuando está en la oposición utiliza los hechos para socavar al gobierno sumando a esa indecencia incluso la capitalización de doscientos muertos del 11 al 14 de marzo. En horas veinticuatro, los socialistas pueden pasar del Golfo a ser unos verdaderos golfos”.