Opinión
Flashito está malito
Por Bob Pop
El perro de la Duquesa de Alba –ése que posó en los jardines del Palacio de Liria en Navidad vestido de Papá Noel para un antológico reportaje del ¡Hola!– anda enfermo por culpa de la picadura de un mosquito tigre, variedad de insecto que acaban de descubrirme las noticias y que debe de ser habitual en palacios ducales urbanos de abundante vegetación. Flashito, además de la versión andante del peinado de la duquesa, es, en sus propias palabras (las de Cayetana,
no vayamos a exagerar tanto), "el rey de la casa". Y está a punto de descoronarse en la camilla de una clínica veterinaria.
La duquesa está triste, ¿qué tendrá la duquesa? Mosquitos tigres entre las hortensias, un animal convaleciente en el regazo, una pléyade de retoños creciditos en edad de divorciar (y alguno de esposar con millonaria), un patrimonio de no te menees y una cara que no pasa desapercibida ni debajo de ESE pelo. Flashito está mal y yo lo estoy pasando peor. El rey de la Casa de Alba padece y el mundo ni se inmuta. Suerte que yo tengo esta columna desde donde puedo desearle a Flashito lo mejor. Y, de paso, aprovechar para comunicarle a la señora duquesa que me estoy dejando los rizos, domino a la perfección la técnica de las cuatro patas –pregunte, por ahí, pregunte–, y luzco con gracejo y donaire cualquier disfraz. Lo digo por si Flashito va y nos confirma lo peor; para que no se sienta sola en ese palacio tan grande. Por cierto, Cayetana, ese Zurbarán ¿es bueno?