Opinión
Gestión de conflicto
Por Eugenio García Gascón
Cuanto más se sabe de las seis reuniones que israelíes y palestinos mantuvieron en enero en Ammán, más claro está que Israel no tiene el menor interés en resolver el conflicto y que se contenta con gestionarlo mientras sigue construyendo sin descanso en los territorios ocupados y especialmente en Jerusalén este. La comunidad occidental no se da por aludida.
Las reuniones de Ammán fueron penosas. Mientras los palestinos presentaron varios documentos para su discusión, los israelíes tan solo llevaron una desabrida lista con los 21 puntos que Israel quiere discutir, sin la menor prisa. Los documentos de los palestinos ya estaban en poder de los israelíes porque se los habían entregado al Cuarteto antes y porque hace algunos meses se los habían entregado también a los propios israelíes, que ni siquiera se dignaron a responder.
Israel quiso llevar a Ammán a un experto en seguridad, pero los palestinos lo rechazaron. No quieren discutir nada hasta que Israel congele la construcción en las colonias. El negociador israelí, el abogado Yitzhak Moljo, dijo que con Netanyahu el número de colonos ha ido decreciendo. Los palestinos le respondieron con un documento de la organización israelí Paz Ahora que muestra justamente lo contrario.
En las seis reuniones de Ammán no hubo nada positivo ni sustancial. En una reunión Moljo denunció la supuesta incitación a la violencia de los palestinos y éstos propusieron que se reactive la comisión que se ha cuidado en el pasado de la incitación a la violencia con el fin de que estudie la incitación en las dos partes. Moljo lo rechazó.
Ammán fue un ejercicio inútil y sin conseecuencias, y lo más triste es que el Cuarteto está colaborando con Israel para consolidar e incrementar la ocupación de Cisjordania, incluida Jerusalén.