Opinión
Gürtel contra la gaviota
Por Javier Vizcaíno
ABC, que el día anterior disimulaba con visible incomodidad ante el marrón ya imposible de ocultar, optó ayer por la tan querida tesis de la conjura judeomasónica. “Las serias dificultades que atraviesa Rodríguez Zapatero -en sus horas más bajas desde que accedió al poder- explican, pero no justifican, una operación de descrédito contra el principal partido de la oposición con la finalidad evidente de desviar la atención de la opinión pública”, acusaba en su editorial. Lo que faltaba: los 17.000 folios conocidos y los otros miles que han de venir los escribió Stieg Larsson, entre entrega y entrega de Millenium.
Un ilustrado en COPE
Como, en todo caso, habrá secuela, les pongo puntos suspensivos, y sin darles tiempo a preparar el espíritu, golpeo sus pupilas con un hallazgo realizado en las páginas de opinión de la web de COPE. Cuidado, que va: “En primer lugar las mujeres han dejado de serlo, me explico, el nuevo indeterminismo sexual impuesto desde los últimos gobiernos y corrientes feministas, han arrancado a gran parte de las mujeres su feminidad, han aparecido las novedosas machas con tetas, el macho lesbiano, o la renegadas feministas, ya sea por operación, o por trauma psicológico, etc.; Así las niñas de hoy viendo el panorama social no se extrañen si se preguntan: ¿Quién soy yo?”
Ya sé que arden en deseos de saber quién es el figura que firma tamaña soplagaitez. Él mismo se presenta: “Andrés Marín de Pedro. Cristiano, católico. Casado con María de los Ángeles, padre de seis hijos y agradecido a Dios por todo. Lo que tengo y lo que soy se lo debo a Él. Fui colaborador del periódico local de San Pedro del Pinatar”. Impresionante currículum.