Opinión

El ínclito de Obama

Por Rafael Reig

-Actualizado a

En las épocas de crisis como la actual, la incertidumbre tiende a hacer acto de presencia. Por eso, la aparición de un rayo de luz en forma de Obama generó inmediatamente una corriente de ilusión y optimismo. No obstante, determinadas voces empiezan a criticar a estas alturas que no ha tomado parte en la reciente agresión israelí a la franja de Gaza, teniendo en cuenta que Israel es su mayor aliado en Oriente Medio. Alguien debería recordarles que tendrían que tener un poco más de paciencia, puesto que hasta el próximo día 20 de enero no se producirá el relevo en la presidencia norteamericana y, por tanto, no es algo que le corresponda a él, sino al ínclito de Bush, con objeto de que no decaiga ni un ápice la carga de fe y esperanza acumulada.

Publicidad
Click to enlarge
A fallback.
Publicidad